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Un alcalde polémico, investigado y muy votado

La enésima polémica del alcalde de Almuñécar, Juan Carlos Benavides, ha sido la reciente contratación de su ex esposa, Rosario González, como cargo de confianza por un sueldo de 37.000 euros. González, ex delegada de Turismo de la Junta, se ha mantenido alejada de la política mientras dirigía el programa Cocinando con alegría en la televisión local, dirigida por su hijo.

Ahora Benavides la ha devuelto al primer plano político municipal pese a la separación de ambos como pareja, que todo indica fue una operación de maquillaje. El alcalde fue condenado a pagar 3,4 millones junto al resto de gestores en el caso Tropical Fruits, pero alegó que acababa de separarse y que era insolvente. Nada a su nombre, salvo una moto vespino. Aunque logró su propósito, unas fotografías posteriores donde aparecía junto a González en un lujoso hotel marroquí, alertaron a la Fiscalía, que le denunció por un presunto delito de alzamiento de bienes.

Benavides comenzó su carrera en el PSOE, partido que abandonó tras triunfar la corriente que lideraba Javier Torres Vela frente a la Rebelión de los Catetos, a la que había contribuido. Creó entonces el Partido Socialista del Pueblo Andaluz, con el que fue reelegido alcalde. Más tarde incorporó su formación al Partido Andalucista, que también abandonaría para crear Convergencia Andaluza en las últimas elecciones locales. Ha sido regidor durante 17 años.

El secreto de su éxito lo explican sus críticos a partir de su populismo y una "plantilla municipal sobredimensionada" que genera un gran clientelismo. Numerosos vecinos han demandado al alcalde por diferentes conflictos, tras los que se plantearon la creación de una plataforma denominada Afectados por Benavides.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de marzo de 2008