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Resistencia Galega, un grupo fantasma

"Es un ente abstracto sin estructura ni infraestructura, que intenta recomponer las corrientes ideológicas afines al independentismo más fundamentalista. Y colocar bombas es una salida para lograrlo". Así definen los servicios de información de la Guardia Civil y expertos antiterroristas al movimiento autodenominado Resistencia Galega (RG) desde que en 2005 se diese a conocer a través de un comunicado en Internet y al que se le atribuyen los ataques con artefactos explosivos registrados en Galicia desde marzo del pasado año.

El hallazgo en Portugal de 26 bombas de fabricación casera, además folletos y propaganda con estas siglas, así como un manual para la fabricación de explosivos, puso en alerta a los investigadores. Informes policiales constatan datos que se consideran claves para entender la aparición de RG y su frustrado intento de ser reconocido como grupo activista-terrorista.

Desde 2000, los servicios de información han detectado al menos tres intentos de reunificación del llamado Movimiento de Liberación Nacional Galego (MLNG), un mosaico de siglas en el que se integra la cantera del ala más extremista del independentismo. Los planes de los que promovieron la reunificación era crear RG como brazo armado del nuevo MLNG. El primer intento, llamado Proceso Espiral, se frustró en 2004. El segundo, también fallido, se conoció como Bases Democráticas Galegas. Recientemente, se ha puesto en marcha un tercer movimiento, bautizado como Causa Galiza. "En este momento del proceso y para forzar la reunificación, surge la colocación de las ollas a presión con explosivos de fabricación casera contra intereses urbanísticos con el único propósito de llamar la atención y lograr apoyos", señala un experto antiterrorista.

Antiguos miembros del Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive (EGPGC), ya fichados y buscados por la Justicia, estarían detrás de la colocación de los explosivos. Tal es el caso de Antón García Matos, Toninho, cuyo paradero se ignora tras salir de la cárcel bajo fianza y sobre el que pesa una orden de búsqueda y captura de la Audiencia Nacional. Toninho podría estar utilizando Portugal para dirigir las acciones de RG desde la clandestinidad. La conexión portuguesa parece cada vez más evidente y de hecho las ollas a presión utilizadas en varios atentados, como el más reciente de Perbes (A Coruña), fueron fabricadas en el país vecino.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2008