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A los "más buscados" no les buscaba nadie

El juez deja en libertad sin fianza a dos supuestos etarras sin orden de captura pese a estar en los carteles de la policía

A los etarras "más buscados" no les buscaba nadie. De traca. Oroitz Aldekoa-Otarola y Agurne Salterain figuraban como dos de los etarras más buscados, en un cartel distribuido por el Ministerio del Interior la semana pasada. Cinco días después, la Ertzaintza los detuvo en Iurreta (Vizcaya) pero nadie había decretado su busca y captura. Ayer, el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, con la aquiescencia del fiscal Juan Moral, les dejó en libertad sin fianza. El asunto es vidrioso y el PP ya ha pedido que el consejero Balza comparezca en la Cámara vasca a dar explicaciones, por si la detención hubiera sido pactada.

Aldekoa-Otarola y Salterain fueron inculpados por el etarra Gorka Lupiañez, detenido en diciembre de 2007 y encargado de montar la infraestructura para el comando Vizcaya de ETA, de haberle alojado en su domicilio y haber adquirido un ordenador para él.

El caso es que Aldekoa-Otarola y Salterain se encontraban en paradero desconocido desde diciembre, pero tras la acusación de Lupiañez contrataron al abogado Iñaki Irízar, que no es uno de los habituales defensores de miembros de ETA. Y el letrado viajó a la Audiencia Nacional el 17 de enero y pidió al juez que citara a sus clientes, que ellos comparecerían a declarar. Como la citación no se produjo, el abogado volvió a la Audiencia y reclamó que se llamase a ambos imputados. Tampoco fueron citados.

La semana pasada, sin embargo, Interior distribuyó sus fotos entre las de los terroristas más buscados, y el domingo fueron detenidos por la Ertzaintza.

Ayer dijeron al juez que habían alojado en su casa a Lupiañez, porque era un amigo de la infancia y dijo que tenía problemas en casa, pero que no sabían que fuera miembro de ETA.

El fiscal debió creerles, porque no pidió prisión ni fianza para ellos, y el juez sólo les impuso comparecencias semanales y les prohibió salir de España.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2008