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Los payeses se manifiestan tras enfrentarse entre sí en Lleida

Pocos y mal avenidos. Apenas 300 ganaderos se manifestaron ayer con tractores por las calles de Lleida para reclamar a la Administración medidas "concretas y urgentes" para paliar la grave crisis que padece el sector desde hace meses debido al incremento del precio del cereal, lo cual ha disparado los costes de producción y ha puesto en peligro la continuidad de muchas explotaciones.

Pese al carácter unitario de la movilización, los prolegómenos estuvieron marcados por las divergencias entre las organizaciones agrarias participantes. El inicio de la marcha se demoró casi una hora porque Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC), responsable de la convocatoria, no quería que la cabecera estuviera ocupada por Unió de Pagesos (UP), esta vez con presencia minoritaria. La discusión subió de tono y se produjeron varios forcejeos para dirimir qué organización asumía el protagonismo en la protesta.

Además de reproches mutuos, este incidente provocó que la manifestación se desarrollara con más lentitud de la prevista y que se originara un considerable atasco de tráfico en las calles del centro de la ciudad durante más de dos horas.

El sector ganadero atraviesa una de las peores crisis de los últimos años. Los productores, principalmente de porcino, afirman que la situación es insostenible. Reclaman un total de 17 medidas para poder superar la crisis. Entre las más urgentes está la creación de una línea de financiación "ágil y a coste cero" para las explotaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de marzo de 2008