Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cristianos de base piden la derogación de los acuerdos con el Vaticano

Entidades cristianas de base han redactado un manifiesto en el que piden la supresión de los acuerdos suscritos entre el Estado español y el Vaticano. Estos grupos cristianos quieren que la Iglesia abandone "las situaciones de privilegio que le confiere el Concordato y apueste decididamente por la autofinanciación económica". La presentación del documento se produjo ayer a la Iglesia del Sagrat Cor de Barcelona, en la que las 500 personas congregadas reclamaron una Iglesia más plural.

El documento nace con una voluntad de crear una red entre las diversas entidades cristianas catalanas. "No es una reacción a nada" admitió Jaume Botey, que presentó el acto, pero las últimas acciones de la Conferencia Episcopal Española han ayudado a acelerar el proceso de unión de los diversos colectivos. El documento lamenta las últimas actuaciones de la Conferencia: "Nos duele que nuestra jerarquía eclesiástica se dedique a hacer campaña electoral y a manifestarse de acuerdo con las opciones políticas más conservadoras y reaccionarias que, parece, le son afines".

El sentimiento generalizado que se desprendió del acto es que hay otras voces dentro de la Iglesia que quedan silenciadas. "Otra Iglesia es posible" se reivindicó en diversas ocasiones durante la presentación, en que todos los parlamentos recordaban la oratoria de la teología de la liberación latinoamericana.

Església Plural, una de las entidades organizadoras del acto, destacó de entre todas las propuestas la reivindicación de la creación de una Conferencia Episcopal Catalana.

Paralelamente a esta reivindicación, un grupo de jóvenes laicos -así se definen-, comprometidos con la Iglesia, han elaborado un manifiesto en el que piden "obispos cristianos". Reivindican que se respeten las otras voces que existen dentro de la Iglesia. "Queremos obispos cristianos igual que queremos que haya estudiantes, campesinos, obreros, administrativos, funcionarios, periodistas y profesionales que también lo sean" afirman.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 1 de marzo de 2008