La acusación popular reclama un juez que concluya el 'caso Fabra'

La Unión de Consumidores exige al Poder Judicial que intervenga

La Unión de Consumidores de España (UCE), que representa a la acusación popular en el caso Fabra, ha presentado una queja ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para que evite los sucesivos cambios de jueces en el juzgado de instrucción número 1 de Nules, donde se instruyen las diligencias de investigación del presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, ante la posible comisión de varios delitos contra la Administración pública y un posible fraude fiscal. Esta es la segunda ocasión en que la UCE traslada su queja al órgano de gobierno de los jueces por el mismo motivo.

En julio de 2005, tras poco más de un año de instrucción del caso, la acusación ya formuló una reclamación ante el continuo cambio de jueces. En aquella ocasión, el Consejo General del Poder Judicial únicamente apeló a la legalidad de los nombramientos. Ahora, en su escrito, la UCE solicita al Consejo que "adopte las medidas necesarias para lograr una continuidad en un asunto cuya trascendencia es notoria", con el fin de "evitar dilaciones que ponen en grave peligro la administración de justicia".

El juzgado de Nules es un juzgado de los llamados "de paso", en el que los jueces suelen recaer antes de ascender a magistrados, momento en el que son trasladados a otra plaza. Este hecho ha motivado que durante la instrucción del caso Fabra por este juzgado hayan pasado ocho jueces, aunque aún falta por designar a una nueva titular que ocupará la plaza en la que ahora se encuentra una juez sustituta. La queja de la UCE hace referencia a que, "en un caso tan complejo, los jueces sustitutos no adoptan decisiones graves", mientras que con los titulares "deben acomodarse a una laboriosa instrucción de tal manera que, hasta tomar posesión mediante la rigurosa ilustración del procedimiento, éste se dilata considerablemente".

Además, el escrito remitido al CGPJ hace referencia a la necesidad de una "unidad de impulso y dirección". "Los criterios suelen ser dispares", señala el escrito, que añade: las decisiones "heredadas" pueden ser "no compartidas" o, incluso "contradictorias".Según fuentes consultadas, existe un precedente semejante en una larga y compleja instrucción como fue la del caso Malaya, en el juzgado número 5 de Marbella, que también es un juzgado de tránsito para los jueces.

El instructor solicitó varias prórrogas para permanecer en aquella plaza y así finalizar la instrucción. Dado que los jueces tienen autonomía para decidir sobre sus traslados y ascensos, el máximo órgano judicial sólo puede sugerir la permanencia que, en cualquier caso, ha de partir del instructor y recibir el visto bueno del Consejo General del Poder Judicial.

En la tramitación de las solicitudes de prórroga participan también el Tribunal Superior de Justicia, que ha de dictar un informe preceptivo pero no vinculante. En cualquier caso, las prórrogas no paralizan la carrera judicial de los jueces ya que su incorporación a la nueva plaza únicamente se demora.

No solo la Unión de Consumidores de España (UCE) ha hecho públicas sus quejas sobre la lentitud en la instrucción del caso y el problema de los continuos cambios de juez. El propio Fabra ha manifestado también su deseo de que la justicia sea rápida aunque, en su caso, no se conoce que haya presentado ninguna queja formal.

"El ciudadano se muestra desorientado, pierde la confianza en la justicia, cuyas decisiones se hacen borrosas y desdibujadas, y cae en la tentación de atribuir las decisiones de los continuos cambios a intereses espúreos", concluye la queja de la acusación particular que, además, pide que "se ofrezca una nota explicativa de los motivos legales que han creado la actual situación".

El escrito remitido por la UCE al órgano de gobierno de los jueces refleja el malestar sobre un caso que amenaza con eternizarse tras cuatro años en el juzgado de Nules. El pasado mes de diciembre la séptima juez que ha investigado los hechos relacionados con el caso Fabra logró su traslado a otro juzgado. Lo sorprendente es que el nuevo destino de la última juez que ha instruido el caso Fabra solo está a pocos metros de su antiguo despacho, en el mismo edificio. Así, la titular del juzgado de Instrucción número 1 de Nules se hizo cargo del Juzgado número 4 del mismo partido judicial, un departamento de nueva creación asignado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Ésta fue la última juez titular y la que más tiempo permaneció al frente del juzgado número 1 de Nules, ya que llegó en septiembre de 2005. Sin embargo, fue la única que protagonizó un traslado a petición propia y no por un ascenso a plaza de magistrado.

Desde diciembre, la investigación del caso Fabra está cubierta, de forma provisional, por un juez sustituto, que es el octavo que se hace cargo de las diligencias. El próximo juez titular, que está pendiente de nombramiento, será el noveno que tendrá que hacerse cargo del caso que afecta a Carlos Fabra.

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