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Siete líneas de autobuses estrenan hoy la macroestación de Moncloa

La vieja terminal cerrará nueve meses por obras para mejorar los accesos

Será una mudanza por pasos para evitar líos. La nueva macroestación de Moncloa se estrena hoy con el traslado de siete de las 47 líneas de autobuses interurbanos que acabarán ocupando sus dársenas y que ahora estacionan al otro lado de la calle de Princesa, en la antigua estación. En un mes, se completará el traslado y comenzará la segunda parte de la obra: remozar el viejo intercambiador. El tercer paso, que la Comunidad de Madrid prevé en un horizonte de cuatro años, es la construcción de un tren rápido que conecte Majadahonda con Moncloa sin paradas.

La nueva macroestación subterránea abre tras un año de retraso y después de una inversión de 97 millones de euros que han abonado las concesionarias del servicio. La previsión es que, a pleno rendimiento, engulla 5.000 autobuses diarios. Un túnel subterráneo de un kilómetro conecta la estación con la A-6 (A Coruña) y evita el atasco de entrada.

Cerca de 360.000 usuarios circularán por sus pasillos cada día. Las primeras líneas en entrar son las de Colmenarejo, Torrelodones y San Lorenzo de El Escorial, tres de los 30 municipios del noreste de Madrid conectados con Moncloa. El resto entrará de forma paulatina. Una vez concluido su traslado, se cerrará la vieja macroestación, abierta en 1995. La obra, que durará unos nueve meses, mejorará los accesos y la climatización de la estación, cuyos servicios interurbanos de autobuses han aumentado hasta el 200% en estos 13 años.

La nueva estación incluye un puesto de control para organizar el tráfico y un aparcamiento de autobuses, para evitar que estacionen en superficie. Los únicos que seguirán prestando servicio desde el exterior son las 16 líneas urbanas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) que arrancan o pasan por Moncloa.

Y el siguiente cambio será un tren rápido que conecte la macroestación con el municipio de Majadahonda, situado a 27 kilómetros al noroeste de Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid lo calificó ayer como "tren bala". El Gobierno regional pretende culminar el recorrido antes de 2010 y baraja distintas opciones.

La primera propuesta, en sintonía con las palabras que pronunció ayer Aguirre, es un modelo similar al que que funciona, por ejemplo, en Shanghai, que alcanza una velocidad media de 300 kilómetros por hora gracias a un sistema de levitación magnética. La otra alternativa, menos futurista, es un tren que circule a unos 100 kilómetros por hora. En ambos casos, el recorrido irá soterrado en el casco urbano de Majadahonda y en el entorno de Moncloa. No incluirá paradas intermedias.

Una fuga de agua corta la línea 1 de metro

Un descuido en el arreglo de una acera dejó ayer sin servicio un tramo de la línea 1 de metro (Pinar de Chamartín-Valdecarros) durante una hora y media.

La rotura de una tubería por culpa de las obras ejecutadas por el Ayuntamiento de Madrid provocó que sobre las 10.45 el agua se filtrara hasta el túnel que separa las estaciones de Alvarado y Estrecho.

El servicio de transporte permaneció cortado en ambos sentidos en las cuatro estaciones situadas entre Cuatro Caminos y Tetuán por culpa de esa avería, indicó un portavoz de Metro. La línea 1, la segunda con más usuarios tras la circular (línea 6), transporta a 100 millones de viajeros anuales en sus 33 paradas, según Metro, que no precisó el número de afectados por el corte de ayer.

El servicio quedó restablecido a las 12.15. El Canal de Isabel II cortó el agua de la tubería rota hasta las 12.30, una acometida de suministro a dos locales comerciales, según indicó un portavoz del Canal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de febrero de 2008

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