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Los gitanos de O Vao denuncian al alcalde de Pontevedra ante el Valedor

La Subdelegación del Gobierno ordena reforzar la seguridad en Monte Porreiro

Pontevedra / Santiago

"Todo concejal o alcalde racista, xenófobo o que discrimine a los gitanos acabará siendo juzgado". Sinaí Giménez, presidente de la Asociación del Pueblo Gitano de Galicia (APG), venía con traje y se puso la chaqueta a la entrada de la oficina del Valedor do Pobo. Llegaba tarde a la cita porque antes, ya que estaba en Santiago, había aprovechado para visitar a la secretaria general de Benestar, Chus Lago, y para entrevistarse con responsables de la Dirección general de Acción Social, dos departamentos de la Xunta en manos del BNG.

Allí, en San Caetano, les afeó la conducta de dos compañeros de partido, el concejal de Mercados de Marín, Manuel Ruibal, y, sobre todo, el alcalde de Pontevedra, Miguel Anxo Fernández Lores. Según Sinaí, "los vecinos son libres de decir lo que quieran, pero un cargo público está obligado a controlar sus acciones y sus declaraciones y no fomentar la marginación de unos españoles de pleno derecho".

Por esto, por el "acoso" que ha ejercido el gobierno local de Pontevedra desde que tres de las familias desalojadas del poblado de O Vao (Poio) fueron realojadas por el alcalde de Poio y la Xunta en Monte Porreiro (Pontevedra), ayer, Giménez presentó una denuncia formal ante el Valedor, Benigno López. Ésta es la segunda demanda del colectivo contra Lores, después de que el alcalde -que "intentó cortar el agua y la luz" a los realojados y les "impide pintar sus pisos y conectar la calefacción"- fuese denunciado en el juzgado.

Según el presidente de la APG, "no hay capos gitanos. La droga es cosa de los payos". Sin embargo, "si el pueblo gitano roba y delinque es por este tipo de acciones de los gobernantes, que fomentan la marginación e impiden su acceso al mercado laboral". Giménez recordó que en Monte Porreiro "viven 5.000 personas y sólo 200 se manifiestan contra los gitanos" y atribuyó el mal ambiente a la xenofobia del alcalde, que el año pasado "ya expulsó a 200 familias" y "perjudica al pueblo gitano tanto en lo laboral como en lo social". El portavoz, que por la tarde se reunió con el regidor de Poio, Luciano Sobral, señaló al de Pontevedra como "el alcalde más racista de Galicia" y contrapuso su actitud y la de "otros que van de progresistas" con la propuesta de contrato para inmigrantes de Rajoy, que no ve "mal del todo". "Xenofobia no es lo de Rajoy, sino cortar el agua y querer echarnos a toda costa", dijo.

Por la tarde, tras su reunión con el Valedor y de regreso a Pontevedra, Giménez fue informado de que un policía municipal entró en uno de los pisos de los realojados en Monte Porreiro y "obligó a un operario que estaba pintando y colocando muebles que se marchase y no siguiese trabajando" para los gitanos.

Por otra parte, el subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, ordenó reforzar la seguridad en Monte Porreiro para velar por "los payos y los gitanos". Sin embargo, ayer, unas 200 personas participaron en la primera de las concentraciones diarias ante los pisos de los chabolistas en la calle Alemania. El grupo, sin autorización para ello, empezó a marchar hacia la calle Portugal, donde se extendió el rumor de la existencia de otra familia gitana. Además, Lores recibió a una representación de la asociación vecinal O Mirador, promotora de las protestas, que resaltó la "pasividad" de la Xunta en el conflicto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de febrero de 2008