Los vecinos de Russafa piden acabar con el caos en Fallas

El barrio valenciano de Russafa sufre la mayor concentración de monumentos en sus calles durante las Fallas. Un total de 22, con sus respectivas carpas para la fiesta. La zona se convierte cada año en un caos, en una ratonera de la que es casi imposible salir o entrar sin topar con vías cortadas. La asociación de vecinos intenta este año ofrecer una alternativa a la ubicación habitual de las carpas en algunas calles, de modo que los vecinos, y especialmente los servicios de emergencias, tengan aseguradas al menos dos vías de escape.

Vecinos y falleros se reunieron el lunes para hablar de la propuesta, y volverán a hacerlo antes de final de mes. Sin embargo, la agrupación de fallas de Russafa se muestra de momento "reacia" a los cambios, según explica el presidente vecinal, Giovanni Donnini. "Las vías de desalojo del barrio son imprescindibles", apunta. Los vecinos insistirán en el diálogo con los falleros para evitar el enfrentamiento, al tiempo que exigen al Ayuntamiento que "reconduzca" la situación.

Sobre la firma

Sara Velert

Redactora de Internacional. Trabaja en EL PAÍS desde 1993, donde ha pasado también por la sección de Última Hora y ha cubierto en Valencia la información municipal, de medio ambiente y tribunales. Es licenciada en Geografía e Historia y Máster de Periodismo UAM-EL PAÍS, de cuya escuela ha sido profesora de redacción.

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