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Los críticos acusan a Conde Roa de vivir del PP

Las direcciones regional y local del PP acordaron en diciembre posponer el congreso extraordinario que elegirá nuevo presidente en Santiago hasta después de marzo para evitar que la batalla interna empañase la campaña electoral en vísperas de las generales. Dos meses después de tomar esa decisión, desde la gestora que dirige de forma provisional el partido desde hace dos años, se acusa al sector crítico de falsificar firmas para afiliar militantes sin que estos tengan conocimiento y se amaga con contratar peritos calígrafos para analizar una por una las solicitudes presentadas por David Pillado, ex secretario general del PP durante 20 años y padre de Carlos Pillado, uno de los aspirantes a hacerse con la presidencia en el cónclave que se celebrará en primavera.

Este sector sospecha a su vez de que Gerardo Conde Roa, portavoz del grupo municipal y hombre fuerte del PP en Santiago que tamcién opta a presidir el partido, y su entorno, dulcificaron el acta de la penúltima reunión del comité ejecutivo en la que el propio Conde Roa acusó a Pillado ante veinte personas de haber convertido el partido en una inmobiliaria y de vender pisos en la sede local del PP compostelano. Y mientras la cúpula del PP gallego sigue intentando establecer una tregua que evite nuevos titulares con escándalos internos a un mes de las elecciones generales. Sin éxito.

Ayer, Pillado salió a la palestra para denunciar las trabas que su partido le está imponiendo a la hora de afiliar militantes. Asegura que ha tramitado más de 100 solicitudes desde noviembre, negó que hubiese firmas falsificadas y recordó que contaba con las fotocopias de los carnés de identidad del centenar de interesados en afiliarse al PP de Santiago. En declaraciones a este diario, Pillado dudó además de que Conde Roa pueda compatibilizar durante los próximos cuatro años su tarea en el Congreso de los diputados -es candidato por A Coruña- como portavoz de la oposición en Santiago y la presidencia del PP local. "Así será imposible recuperar la alcaldía, que es nuestro principal reto. El partido no se puede dirigir por teléfono, pero aquí está claro que algunos vivimos para el PP y otros viven del PP, que es una cosa bien diferente", señaló, en referencia a los cargos públicos que Conde Roa ocupó en el PP durante los últimos años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de febrero de 2008