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Reportaje:

Los Goya de las hermanas Vázquez

Dos lucenses, actriz y guionista, podrían ser premiadas por 'Mataharis'

La localidad lucense de A Barrela, en el Ayuntamiento de Carballedo, y toda la comarca de Chantada vivirán la noche de mañana pendiente de los Premios Goya. Seguramente, A Barrela, donde viven unas 200 personas, puede convertirse en el lugar de España con mayor densidad de estatuillas por metro cuadrado. Allí está la casa natal de las hermanas Rodríguez Vázquez, conocidas en el mundo del cine por sus nombres artísticos, María Vázquez, actriz, y Tatiana Rodríguez, guionista, ambas nominadas a los Goya por sus respectivos trabajos en la película de Icíar Bollaín Mataharis.

"Lo de los apellidos diferentes da lugar a interpretaciones un poco dudosas, pero yo sé que son hermanas", bromea desde su casa de A Barrela, su madre, Teresa, a la que una señora, al descubrir que María y Tatiana eran hermanas, le preguntó si se había casado dos veces. "Aún por encima, tengo otra hija más, que es pintora, y también firma con otro apellido familiar, María Tomé, pero yo estoy orgullosísima de todas", cuenta Teresa con simpatía.

"Estar nominadas ya es un premio, y vamos a disfrutar", dicen las hermanas

Las dos han recibido el premio del Círculo de Escritores Cinematográficos

Anécdotas de apellidos aparte, María Vázquez y Tatiana Rodríguez han llegado a las puertas de los Goya a través de sólidas trayectorias profesionales, después de abandonar Galicia para buscarse la vida en Madrid. Primero fue Tatiana la que, tras estudiar Periodismo, empezó a trabajar en labores de producción en La Iguana, empresa propiedad de Santiago García de Leániz e Icíar Bollaín. Con el primero firmaría su primer guión en el film La noche del hermano (2005), y ahora ha escrito a medias con Bollaín Mataharis. "Trabajar con Icíar es un privilegio, porque es inteligente, sabe escuchar y es muy generosa", explica esta guionista forjada en las series de televisión, que ahora prepara una nueva ficción para Globomedia. La mayor de las hermanas Rodríguez Vázquez confiesa que "cuando estamos con compañeros nos llaman las Vázquez, porque tira más el nombre de la actriz".

María Vázquez llegó a Madrid años después que su hermana Tatiana, que compartía piso con el actor Pedro Alonso, hoy compañero de reparto en la exitosa serie Padre Casares. "Fue Pedro quien me arrastró a ser actriz", afirma la candidata a los Goya a mejor actriz de reparto. A partir de ahí, ha desarrollado una sólida carrera en numerosas series, y ha participado en ocho películas en los últimos años, hasta llegar a este papel de mujer detective en Mataharis, que han escrito para ella su hermana Tatiana e Icíar Bollaín. "Para mi este personaje fue un regalo. Icíar también es actriz y eso se nota mucho al dirigir, aunque es muy exigente. Para mí fue un lujo", explica la menor de las hermanas.

Las Vázquez viven un gran año profesional. María recogerá este mes el prestigioso premio Ojo Crítico de Radio Nacional de España, y acaba de ser galardonada con el del Círculo de Escritores Cinematográficos, que también ha recaído en su hermana Tatiana. Pese a todo, se toman los Goya, con cautela, y coinciden en que "estar allí ya es un premio, y nosotras vamos a disfrutar". Pero no podrán tener mucha compañía en el evento porque "son unos cutres y sólo nos dan una entrada", comenta María, que avanza que "pase lo que pase, ya tenemos un bar reservado para celebrarlo, e incluso vendrán amigos de Galicia".

La web del Ayuntamiento de Carballedo, que otorga el rango de personaje ilustre nacido en la localidad al senador del PP Víctor Vázquez Portomeñe -que hasta tiene una plaza con su nombre-, pronto debería renovar el listado de hijos célebres e ir pensando en las hermanas Vázquez. La noche del domingo, todos estarán pendientes de ellas y de la ceremonia de los premios Goya. Sobre todo en la casa familiar de A Barrela, con Miguel, el padre, y Teresa, la madre, que, aquejada de ciática, no podrá viajar a Madrid. ¿Y si cae algún Goya? Teresa responde al instante: "¡Se me iba a curar la pierna dando un salto de alegría!".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008