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Reportaje:

El jazz gallego coge poso

El Iberojazz de A Coruña muestra la vitalidad del género musical en Galicia

Con la entrada en siglo XXI, tras dos décadas de predominio del pop y el folk, el jazz made in Galicia ha ido ganando en calidad y creatividad, con una evolución en continuo ascenso que está empezando a valerle el reconocimiento en el resto de la península y de Europa. La veteranía de músicos de asentada carrera se combina con la aparición en escena de jóvenes talentos, lo que aporta al jazz gallego, además de una renovación generacional, mucha variedad y refuerza la idea de que se trata de una música con estilo propio, como ha demostrado el cartel de la tercera edición del festival Iberojazz de A Coruña que finaliza el próximo jueves con la presentación en directo, pero por separado, de los últimos trabajos de dos de los compositores gallegos de mayor renombre, el guitarrista Pepe Evangelista y el bajista Quique Alvarado. Y el buen momento del jazz gallego se ve reforzado con la creación, hace justo un año, de esta especialidad en el Conservatorio de Música de A Coruña.

"Buscamos líneas creativas con la personalidad propia de aquí"

Los 38 alumnos de los dos primeros años de esta exigente carrera de cuatro cursos han contribuido a revitalizar la afición por el jazz en Galicia, y más en A Coruña destacada por celebrar en pubs casi legendarios como el Filloa una media de tres jam sessions a la semana. Y son nuevas generaciones de músicos que garantizan la renovación creativa de este estilo musical con sello autóctono, como destaca el veterano pianista Alberto Conde, director artístico del Iberojazz. Prueba de ello la presencia que le dio a las "nuevas tendencias" en este festival, en el que actuaron por primera vez dos combos de estudiantes del conservatorio coruñés, Cosmac, y de la Escuela Profesional de Música del País Vasco, Musikene.

Con un homenaje a los 60 años de la historia del jazz en España, que protagonizaron Pedro Iturralde, pionero en la fusión del flamenco con la música nacida en Nueva Orleans, así como el contrabajista Horacio Fumero, acompañante del legendario Tete Montoliu, el festival también permitió no sólo descubrir las últimas composiciones de los músicos gallegos más veteranos, sino también escuchar en directo uno de los grupos pioneros como es el orensano Abuña Jazz, así como los primeros discos de jóvenes promesas como la percusionista viguesa Lucía Martínez o el cuarteto Vi-Gop que se estrena con sonoras composiciones de jazz bop del pianista Antonio López.

"El jazz que nace en Galicia con raíces y personalidad propia está en continuo crecimiento, funciona muy bien desde hace seis o siete años y va camino de tener un reconocimiento internacional, tanto en ventas como en conciertos", confirma Conde. Incluso es un estilo musical que vive un buen momento, apenas afectado por la crisis discográfica que provocan las descargas de Internet. "El jazz gallego está en continuo ascenso con mucha producción, mucha gente y distintas generaciones que le dan mucha variedad", asiente Pepe Evangelista.

No es casualidad que el último trabajo de Conde y su trío, Andaina fuese destacado como uno de las tres mejores ofertas de piano jazz por la crítica alemana o que la revista francesa Jazz Magazine destacase el último disco del gallego Baldo Martínez Proyecto Miño. "Madrid o Barcelona miran para Galicia con expectación, pendientes del jazz que sale de aquí", explica Evangelista. El también jefe del departamento de jazz del conservatorio coruñés cree que hay un estilo con personalidad propia de Galicia, que combina o tiene sus raíces en la música popular. "Así lo ven desde fuera, aunque yo no me atreva a definir cuál es ese estilo propio", explica el guitarrista coruñés. "Es precisamente la filosofía del Iberojazz", apunta Alberto Conde, "la de mantener el espíritu del jazz con personalidad y lineas creativas que nacen la península y, más concretamente, en Galicia". Y en su opinión, hay en estos momentos grandes dosis de calidad y creatividad en este género musical como para competir con un jazz de corte clásico estadounidense.

Rosalía en Luisiana

Aunque al compositor y guitarrista coruñés Pepe Evangelista le cuesta definir el estilo propio del jazz gallego, su último disco Teima, que presentará con su cuarteto en directo por primera vez el jueves en el Fórum Metropolitano de A Coruña (21 horas), rezuma en cada nota y acorde connotaciones de la música y hasta la literatura autóctonas. Dos poemas de Rosalía de Castro, Maio longo y Sin niño, aportan la letra, cantada por la joven Belén Xestal, de dos de los temas de este trabajo, que supone la entrada de la poetisa de Padrón en el mundo de la música nacida en Luisiana.

"Transformo con muchos giros melódicos la secuencia armónica de la música popular gallega", explica Evangelista, a quien acompañan otros reconocidos profesionales del jazz gallego como el saxofonista Roberto Somoza, el contrabajista Kin García y el baterista Miguel Cabana. Es la primera vez que Evangelista incluye en sus composiciones temas cantados, otra de las tendencias en boga. "Era un viejo proyecto que tenía ahí aparcado", explica el músico, para quien los textos de Rosalía son perfectos para la melodía del jazz, y más en las composiciones suaves y casi etéreas de su último disco, temas como Porto, Xenreira o El marquesito, en homenaje al general liberal Juan Díaz Porlier.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de enero de 2008

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