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Crónica:Octavos de final de la Copa del Rey

Colsa reparte y Tchité liquida

El Racing vence con suficiencia al Zaragoza, en cuyo banquillo debutó Garitano, e iguala su mejor clasificación en el torneo

Con un juego suculento, el Racing se cobró la victoria sobre el Zaragoza, que se diluyó en un santiamén al encajar el primer golpe. Gobernó Colsa y definió Tchité, dos azotes que el rival no supo controlar. Con ellos al mando, el cuadro cántabro igualó su mejor clasificación en la Copa al llegar a cuartos.

Brioso y descarado, el Zaragoza se plantó cuatro veces seguidas en el área contraria. El Racing, temeroso, se abrochó y esperó a verlas venir. Hasta que apareció Óscar, que se inventó un disparo que rechazó Coltorti. Justo donde esperaba Oliveira. Gol por la vía rápida. Pero ahí se desbravó el efecto Garitano, nuevo técnico blanquillo. Entre otras cosas, porque el Racing se apoyó en Colsa y se fio a Tchité.

RACING 4 - ZARAGOZA 2

Racing: Coltorti; Pinillos, Garay, Oriol, Luis Fernández; Jorge López (Jordi, m. 72), Colsa, Duscher, Serrano (Ayoze, m. 75); Bolado (Pablo, m. 87) y Tchité. No utilizados: Ángel y Navas.

Sevilla: César; Chus Herrero, Sergio, Ayala (Juanfran, m. 31), Paredes; Diogo (Sergio García, m. 59), Celades, Zapater, Óscar (D'Alessandro, m. 68); Oliveira y Diego MIlito. No utilizados: López Vallejo y Gabi.

Goles: 0-1. M. 6. Oliveira caza un rechace. 1-1. M. 24. Tchité remata un centro de Colsa. 2-1. M. 33. Oriol, a pase de Jorge López. 3-1. M. 67. Serrano culmina una falta ensayada. 3-2. M. 80. Milito bate a Coltorti. 4-2. M. 90. Garay, de penalti.

Árbitro: González Vázquez. Amonestó a Tchité, Sergio, Duscher y Jordi.

Unos 18.000 espectadores en el Sardinero.

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Sin Munitis o Smolarek, pilares del equipo, Marcelino apañó un once competitivo que supo corregirse a tiempo. Empeñado al inicio en entrar por las bandas, chocó sin remisión con los laterales rivales y los medios centros, que acudían con acierto a las coberturas. Pero varió el plan y se desplegó por el interior. Con Duscher guardándole las espaldas, Colsa daba un par de pasos hacia delante para repartir juego. Suya fue la asistencia, por encima de la defensa, a Tchité, que cabeceó a gol. Revoltoso e inquieto, Tchité mareó al Zaragoza. Pero como defecto, le pegó a todo. Incluso a las caras de los rivales. En una chilena noqueó a Ayala, que acabó en el hospital, donde pasará la noche por precaución tras sufrir una conmoción.

Lo sufrió el Zaragoza, que recibió un saco de goles. Uno tremendo de Oriol, que cabeceó una falta y coló el balón por la escuadra. Otro soberbio de Serrano, que cerró una falta ensayada; y un tercero de Garay, de penalti. El gol de Diego Milito no hizo sino maquillar el resultado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de enero de 2008