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El alcalde de Almuñécar ficha como asesora a su ex esposa

El alcalde de Almuñécar, Juan Carlos Benavides, ha contratado a su ex esposa, Rosario González, como cargo de confianza para "impulsar el sector turístico" de la ciudad costera. Por esta labor, González recibirá en torno a 37.000 euros, según adelantó ayer el diario Ideal.

La noticia de la contratación de González por parte del ayuntamiento reafirma la impresión de que la separación de Benavides y González fue una triquiñuela para lograr algún tipo de beneficio en las múltiples causas judiciales abiertas contra el alcalde de la localidad. Tras la separación, se publicó una imagen de la pareja en un lujoso hotel de Marruecos.

Durante los últimos cuatro años, la que fuera delegada de Turismo de la Junta de Andalucía se ha mantenido alejada de la política, aunque no ha dejado de participar en empresas municipales, en especial en la televisión local, dirigida por su hijo, en la que presentaba un programa titulado Cocinando con alegría.

Benavides ha decidido devolverla a la primera línea de la política local incorporándola a su equipo de cargos de confianza, en el que sitúa a sus colaboradores más próximos con unas retribuciones que superan en algunos casos los 40.000 euros anuales. En total, las nóminas de los cargos de confianza llegan a sumar un millón de euros anuales, según se desprende de los presupuestos municipales.

Sentencias del TSJA

La actualidad informativa no ha dejado tomar demasiado protagonismo a la contratación de González. Dos sentencias del TSJA anulan las licencias para construir sendos hoteles en la localidad, aprobados tras la realización de "reformas puntuales" en el PGOU sin pasar por el filtro de la Junta de Andalucía. Según el alto tribunal, algunos de estos cambios afectaron a zonas verdes, por lo que suponen "un cambio sustancial" en la ordenación urbana del municipio.

Además, el TSJA cuestiona un total de dieciocho licencias hoteleras, concedidas bajo el procedimiento de la reforma puntual, una treta legal utilizada en los municipios de la costa. Las dos sentencias dejan en el aire las otras dieciséis licencias, que podrían ser revocadas. No sería la primera vez, ya que en el mes de abril del pasado año se anularon las licencias de otros seis hoteles, tres de los cuales ya habían sido construidos y estaban abiertos al público. En aquella ocasión, el TSJA advirtió al ayuntamiento de su incapacidad legal para efectuar este tipo de variaciones en su PGOU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de enero de 2008