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El Poder Judicial propone el cese de la esposa del juez Bermúdez tras negarse ésta a dimitir

La Comisión de Comunicación del Consejo del Poder Judicial propondrá hoy "por pérdida de confianza" la destitución de Elisa Beni, autora del libro La soledad del juzgador, como jefa de prensa del Tribunal de Justicia de Madrid. Beni -esposa del presidente del tribunal que ha juzgado los atentados del 11-M, Javier Gómez Bermúdez- será destituida tras rechazar ella las sugerencias que oficiosamente se le han hecho llegar desde el Poder Judicial para que renunciara voluntariamente a su cargo y evitar forzar su dimisión. Beni remitió ayer un escrito al Consejo en el que señala que su libro no es "incompatible" con su trabajo y que la publicación del libro no incurre en "ilícito" ni se aparta de la normativa que regula su cargo.

La citada Comisión elevará al presidente del Poder Judicial, Francisco José Hernando, su propuesta de cese, dado que el puesto de Beni es de confianza y está ligado al mandato de Hernando.

Miembros de ambas sensibilidades de esta comisión entienden que el contenido del libro -"en el que aparecen conversaciones de tipo profesional con el juez Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez"- implica una pérdida de la confianza depositada en ella. Extraoficialmente, Beni fue invitada antes de Navidad por miembros del Consejo a abandonar voluntariamente su puesto como jefa de prensa; y oficialmente, se le dio un plazo, que expiró ayer, para que presentara alegaciones "sobre la problemática generada por la publicación del libro".

En sus alegaciones, Beni indica que "la escritura de libros es una actividad compatible" con su puesto y que su "publicación, hace ya dos meses, además de ser lícita, no ha afectado al desempeño" de sus funciones. También añade que no está acreditado que el libro le haya granjeado recelos entre los jueces para cumplir su cometido

Fuentes de la citada comisión -integrada por cinco vocales, tres del sector conservador y dos del progresista- da por seguro el cese. Falta por ver si será por unanimidad.

Los tres conservadores ya se han pronunciado, algunos en privados y otros en público, de que la actuación de Beni supone un "claro quebranto de la confianza". En el sector progresista es muy factible que uno de los dos vocales se abstenga. La votación a favor de la propuesta de cese sería secundada, pues, por al menos cuatro vocales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 2008