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Los conductores de bus amenazan con una huelga indefinida

TMB expedienta a diez trabajadores a los que acusa de sabotajes

Barcelona continuará hasta el sábado sin servicio de autobuses urbanos por la huelga convocada por sus conductores. Y el paro podría alargarse indefinidamente a partir de finales de febrero, coincidiendo con la campaña electoral de la generales del 9 de marzo, si los sindicatos convocantes (CGT y ACTUB) no alcanzan un acuerdo con la empresa Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) sobre los descansos semanales de los trabajadores y la reducción de la jornada laboral. La negociación sigue encallada y, a día de hoy, no hay fecha para una próxima reunión.

La asamblea de trabajadores de la mañana de ayer facultó al comité de empresa a convocar un paro indefinido a partir del 15 de febrero si TMB no acepta las reivindicaciones laborales. "Esperamos encontrar una solución lo antes posible. El conflicto, que no es un asunto de remuneración económica, se está enquistando y no parece que se vislumbre una salida", comentó a este periódico el presidente del comité de empresa, Saturnino Mercader, de la Confederación General del Trabajo (CGT). Los sindicatos convocantes reclaman dos días de descanso semanal (ahora disfrutan de cinco al mes) y una reducción de jornada de 30 minutos, en aplicación de un real decreto del Gobierno central del pasado mes de julio. "La empresa nos ha ofrecido redistribuir estos días de fiesta anualmente y cobrar en días de descanso las horas extra que estamos obligados a cumplir. No estamos por la labor", añadió Mercader.

La empresa cifra en 20.000 euros los daños ocasionados a los autobuses

Los ánimos de los huelguistas se encresparon ayer después de que TMB comunicara la apertura de al menos 10 expedientes disciplinarios (los sindicatos se refieren a 16) a otros tantos conductores a quienes acusa de diversos sabotajes en la primera jornada de paro, entre el 21 y 24 de diciembre. Según la empresa de transportes, estos conductores fueron autores de "pintadas, ataques y destrozos a vehículos, obstaculizando la salida de los servicios mínimos, insultos e intimidaciones a otros empleados que querían trabajar", según reza un comunicado de TMB.

Estos incidentes se repitieron en la mañana de ayer, al inicio del primer turno de servicios mínimos, entre las 6.30 y las 9.00 horas. La actuación de algunos piquetes informativos retrasó hasta una hora la salida de los vehículos de las cuatro cocheras de las que TMB dispone en Barcelona, según un comunicado de la empresa. Por la tarde, entre las 17.00 y las 20.00 horas, los servicios mínimos se cumplieron escrupulosamente y, según la compañía, circularon un 15% más de vehículos que los estipulados, sin producirse eventualidades remarcables.

Sin embargo, TMB denunció la rotura de la cristalera de una puerta de un vehículo de la línea 57 a causa del lanzamiento de una bola de hierro de 1,5 centímetros de diámetro. "El mismo procedimiento", según la compañía, "que hirió a un pasajero de la línea 109 el 21 de diciembre". TMB cifra en 20.000 euros los daños ocasionados hasta ayer a consecuencia de 86 "actos vandálicos".

El vicepresidente ejecutivo de TMB, Dídac Pestaña, lamentó la actitud de los sindicatos CGT y ACTUB al haber convocado una huelga "atípica sin un proceso de negociación previo y con un convenio laboral vigente hasta finales de 2008". "Esperemos que impere el sentido común y la serenidad", añadió. TMB ofreció el pasado lunes un calendario de negociación que ahora ha quedado suspendido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de enero de 2008