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La plantilla de Frape Behr suspende su encierro

Los trabajadores de Frape Behr, que desde el pasado viernes por la noche mantenían un encierro en las instalaciones que la multinacional alemana tiene en la Zona Franca de Barcelona, han decidido suspender la protesta ante la reunión de mediación convocada por el Departamento de Trabajo para el próximo 2 de enero.

Los obreros tomaron la decisión de encerrarse para evitar que la empresa ejecute el expediente de regulación de empleo (ERE) que anunció en septiembre, que implicaría el cierre de la planta, con 295 trabajadores.

La plantilla, que desde el inicio del conflicto venía reclamando a la consejera de Trabajo, Mar Serna, que se pronunciase sobre la decisión de la dirección de la empresa de romper los acuerdos de 2004, califica la convocatoria de Trabajo de "un paso importante", al tiempo que confían en que la consejera pueda evitar el cierre.

A finales de 2003, la dirección ya amenazó con cerrar la fábrica de la Zona Franca si los trabajadores no se rebajaban el 20% el salario y logró un acuerdo que, entre otros puntos, congelaba los sueldos en 2006 y 2007.

Tomadura de pelo

La empresa alega ahora que las medidas de ahorro introducidas en 2004 no han dado su fruto, y que en el periodo 2003-2007 acumula unas pérdidas de 14,6 millones de euros, la mitad de ellas este año. Propuso una alternativa al cierre: un aumento de flexibilidad y productividad, una reducción del absentismo del 12% al 5%, el mantenimiento de los salarios hasta 2010 y "adaptar" la plantilla; esto es, recortar el 30% de los puestros de trabajo -con prejubilaciones y bajas incentivadas- puesto que la plantilla se niega a una nueva reducción salarial, esta vez del 30%.

La asamblea de trabajadores de Frape Behr considera que la empresa les toma el pelo, claro, y el pasado 19 de diciembre rechazó el preacuerdo alcanzado entre la dirección y el comité.

Frape Behr fabrica condensadores y vaporizadores para aire acondicionado y climatizadores para el sector del automóvil y tiene otra fábrica en Montblanc (Conca de Barberà), con costes laborales un 30% inferiores, que está al margen de la crisis. Es allí donde la firma quiere trasladar la producción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de diciembre de 2007