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Crisis interna en 'Le Monde' en torno a la edición digital

El mayor accionista bloquea el presupuesto de 2008 por la compensación del material del periódico que usa Internet

El equipo directivo del diario francés Le Monde, del que es accionista el Grupo Prisa (editor de EL PAÍS) ha presentado su dimisión, que será efectiva el 4 de enero. Se trata de un triunvirato formado por el presidente, Pierre Jeantet, el vicepresidente, Bruno Patino, y el director de la redacción, Eric Fottorino. Ese directorio fue nombrado hace seis meses para que "tomase medidas para reducir pérdidas en 2008" y "presentar un conjunto de iniciativas" para "lograr un equilibrio duradero".

La dimisión ha venido propiciada por las críticas que la Société des Rédacteurs du Monde (SRM) -principal accionista del grupo, con un 43%- ha lanzado, sobre todo referidas a su manera de gestionar la relación entre el diario Le Monde y su edición electrónica, Le Monde.fr, de la que el grupo Lagardère posee el 34%. Para la SRM, la edición electrónica priva de ingresos a la edición en papel sin compensarla por lo que aporta. Eso hizo que la SRM se negase a aprobar el presupuesto 2008 de Le Monde.fr y estallase la crisis. Este organismo, según Fottorino, se ha comportado "de manera irresponsable", como un "bombero pirómano".

El directorio dimisionario tenía la misión de reducir las pérdidas del diario

El trío dimisionario reemplazaba a Jean-Marie Colombani, de quien se criticaba la política expansionista emprendida, consistente en la adquisición de otras publicaciones. El diario tenía en ese momento una deuda de más de 150 millones de euros, que el actual equipo había empezado a reducir vendiendo activos por 90 millones. Entre los proyectos de Jeantet, Patino y Fottorino figuraba una reestructuración de la plantilla -1.600 personas- y se manejaba la hipótesis de una recapitalización que, como principal consecuencia, pudiera dejar a la SRM sin mayoría.

En su momento la SRM hizo constar su disgusto ante el aumento de sueldo que el Comité de Remuneraciones había concedido al triunvirato.

La actual crisis puede verse como una nueva réplica de la inestabilidad que comenzó a manifestarse, tras años de bonanza, en 2003, debido a un libro muy crítico (La cara oculta de Le Monde, de Pierre Péan y Philippe Cohen) que enfrentó a Colombani con quien era entonces director de la redacción, Edwy Plenel, y expuso, entre otras cosas, las arriesgadas inversiones emprendidas.

La primera víctima de la crisis fue Plenel, le siguió Colombani y también se puso en la picota a Alain Minc, presidente del Consejo de Vigilancia del diario, que debiera cesar en el cargo el próximo mes de marzo al ser víctima de una recusación por parte de la SRM.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de diciembre de 2007