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Reportaje:

Karpin le saca ventaja a Pereiro

El 'maillot' del equipo gallego, fabricado en Porriño junto a la ropa de la Selección Galega de Fútbol, supera en ventas al del ciclista de Mos pese a costar el doble

En la tienda del ex ciclista del Clas José Manuel Oliveira, en el compostelano barrio de Conxo, ya se han vendido 120 equipaciones del Karpin Galicia (una cada tres días), frente a las discretas segundas del podio, las 49 del Caisse d'Epargne-Illes Balears, el equipo del único gallego que ha ganado un tour de Francia. "Mándame 80", le encargó Oliveira a un responsable de la fábrica porriñesa que se hizo con la concesión del diseño y la producción de las prendas. "¿Ochenta? ¡Tantas no las vendes ni de coña!", le respondieron desde la propia planta textil. Al final le enviaron las 80. Y las vendió enseguida. Así que pidió más. Y sigue vendiendo, pese a que el maillot, cargado de publicidad de Caixanova, Cardimar, la Xunta, la televisión gallega y la Diputación de A Coruña, cuesta 81 euros y la chaquetilla de invierno, a 158, es una de las más caras del mercado.

La camiseta del Karpin repleta de publicidad cuesta 81 euros

Zico ha vendido 5.000 equipaciones de la selección galega de fútbol

Las equipaciones de la formación de Valery Karpin han triunfado en Galicia, pero también se venden bien en tiendas de Cataluña y en el extranjero a través de Internet. Los emigrantes, según el fabricante, encargan muchas, y también se despachan en lote a tiendas especializadas de París o Bruselas. "Es que el equipo tiene mucho tirón", asegura Oliveira, "yo incluso me quedé sin vender un montón a Bélgica porque no me las mandaron de la fábrica".

Los maillots de la firma gallega Zico están colgados en el establecimiento junto a esos otros, casi a mitad de precio, idénticos al que se enfunda Óscar Pereiro cuando se monta en la bici. Las equipaciones del Caisse d'Epargne-Illes Balears, en negro y rojo, son confeccionadas por la casa italiana Nalini, precisamente la marca que, según el propietario de Zico, José González, estuvo más cerca de hacerse con la licencia del equipo gallego de ciclismo. "Al final, descartados todos los demás aspirantes, los únicos que quedábamos en la lista éramos Nalini y nosotros, pero pesó mucho que fuéramos gallegos. El estar cerca facilita las cosas".

El dueño de Zico, que también lo es de Bicicletas González, la famosa tienda de Porriño que vende velocípedos de su propia marca, reconoce que "la política influye mucho" en esto de las concesiones. Un ejemplo: el Depor, que trabajaba con Joma, se pasó este verano a la neozelandesa Canterbury pero, por mucho que cambie, González está seguro de que, "mientras siga ahí Lendoiro, Zico nunca hará la ropa del equipo".

González, que vistió al Compos hasta el final, aspira, en cambio, a sustituir algún día a Umbro en el Celta, y mientras, tiene en la equipación de la Selección Galega de Fútbol su "producto estrella". La marca de ropa deportiva más fuerte de Galicia vende este mes tantas camisetas blanquicelestes como en el resto del año. Y la venta se dispara según se acerca la fecha del partido. Esta vez el 27 frente a Camerún que tiene como estrella al delantero barcelonista Samuel Eto'o.

"Habremos vendido unas 5.000 camisetas a 48 euros", calcula el propietario de la empresa, que empezó en este negocio hace dos décadas cuando logró la licencia de fabricación y distribución de la marca fundada por el futbolista brasileño Arthur Antunes Coimbra, alias Zico. Luego, el de Río abandonó la aventura, y el sello de ropa deportiva quedó en manos de González "para todo el mundo y para siempre".

Más tarde Zico sufrió una excisión. Uno de los socios, Juan Manuel Tenorio, montó Trezze, y ahora las dos firmas compiten por el negocio de las equipaciones desde Porriño. Frente a la Selección Galega de Fútbol, el Karpin Galicia, el Súper Froiz y el Caixanova de ciclismo o el Rosalía Castro de baloncesto, Trezze se ha hecho, por ejemplo, con las vestimentas del Racing de Ferrol o el Leite Río Breogán.

Ahora, mientras se agotan los últimos culotes del Karpin, en Porriño se ultiman los cambios en el diseño de la equipación para el año que viene. Estrategia de mercado. En realidad, la ropa blanca y celeste, con unas esquemáticas bicicletas de colores que circulan por la tela, sólo va a cambiar para su segunda temporada en "detalles pequeños".

Pero las modificaciones más importantes van a ser las menos visibles. Los patronistas fueron recogiendo durante este año las opiniones, quejas y sugerencias de los ciclistas, y algunos cortes anatómicos se moverán ligeramente de sitio. "Es por esto que es bueno", dice González, "que el fabricante esté cerca del equipo". Y no en Italia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de diciembre de 2007