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Reportaje:EL LIBRO DE LA SEMANA

Las mujeres heridas de Afganistán

Khaled Hosseini logra otro éxito de ventas con Mil soles espléndidos, una historia de solidaridad femenina y supervivencia en medio de la guerra.

El humo de las Torres Gemelas aún no se había disipado. A medida que las cadenas norteamericanas apuntaban hacia Bin Laden y el régimen talibán como culpables del ataque, Khaled Hosseini (Kabul, 1965) tenía cada vez más claro que debía tirar su novela a la basura. "Llevaba escritos dos tercios cuando ocurrió el 11-S y le dije a mi mujer que no la iba a acabar. Pensaba que nadie querría leer sobre Afganistán y no quería que pensaran que explotaba la coyuntura internacional y la atención que se concentraba en este país", explica en conversación telefónica desde California, con voz tranquila y amable.

Su mujer insistió y convenció a este médico de que siguiera adelante con Cometas en el cielo (Salamandra), un fenómeno editorial que lleva más de ocho millones de ejemplares vendidos desde su publicación en 2003. El autor primerizo abandonó los hospitales en favor de las listas internacionales de superventas. Y allí sigue Hosseini instalado. Su segunda novela, Mil soles espléndidos (Salamandra), lleva camino de repetir el apabullante éxito de su predecesora tras pasar 27 semanas entre los libros más vendidos en el ranking de The New York Times, y ha entrado también en las listas españolas poco después de su publicación. Con todo esto, parece razonable que Hosseini hable del papel fundamental que las mujeres han jugado en su vida. A todas las afganas les dedica Mil soles espléndidos, una historia de amistad y solidaridad femenina con la trágica historia reciente de Afganistán como telón de fondo.

"Vivíamos gracias a los servicios sociales. Lo perdimos todo", dice Hosseini sobre su exilio

"Lo que los talibanes hicieron fue convertir la segregación y el maltrato de las mujeres en ley"

Mariam y Laila, las protagonistas, representan dos mundos distintos que se ven abocados a unirse. Se apoyan ante una tragedia común: la degradación sistemática y el abuso de las mujeres. "Un tema evidente que es permanentemente ignorado", según Hosseini. Él, sin embargo, estaba dispuesto a entrar a fondo. "Los libros en mi comunidad son combativos, se enfrentan a asuntos difíciles", afirma este autor, el primer afgano que escribe ficción en inglés.

¿Está la cultura llamada a cumplir un papel en los procesos de reconciliación nacional? "Permite tratar temas que definen una sociedad; permite hablar sobre cómo se vive ahora, sobre las divisiones que existen, las tensiones étnicas o la reconstrucción en Afganistán. Mi primera novela generó cierto diálogo en mi país", asegura. Una conversación que no ha estado exenta de críticas. "Los temas que he tratado, como el asunto de los grupos étnicos, han provocado cierta polémica. Es difícil hablar de esto abiertamente, sigue siendo un tabú. Parte de la comunidad considera que esto no se debe comentar, prefieren ignorar estos asuntos y no hablar sobre lo que nos divide".

A pesar de todo, Hosseini contesta tajante que lo que le impulsó a escribir aquella historia fueron los personajes. "No tenía un mensaje", asegura. Vidas y dilemas dice que han sido siempre su punto de partida. Pero con Mil soles espléndidos el proceso fue distinto. "Quería hablar sobre las mujeres y dejé que la idea reposara un tiempo".

Hijo de un diplomático afgano, Hosseini marchó a París en 1976. En 1980, cuando tenía 15 años, su familia obtuvo asilo político en Estados Unidos. "Vivíamos gracias a los servicios sociales. Lo perdimos todo. La vida y las necesidades inmediatas se impusieron por encima de Afganistán y lo que allí estaba ocurriendo. Lo que te preocupa a esa edad no es la información política. Intentas hacer amigos. En la escuela secundaria, te hundes o nadas. Emocionalmente, Afganistán no estaba en mi corazón", recuerda. La llegada del régimen talibán en 1996 fue lo que le acercó de nuevo a su país de origen. "Leer lo que estaban haciendo me llenaba de vergüenza, era indignante. Crecí en Kabul en los setenta y allí siempre ha habido religión, pero no de esta manera".

Cometas en el cielo habla del regreso de un exiliado desde Estados Unidos hasta Afganistán para ajustar cuentas con su pasado y su culpa. El escritor, sin embargo, no emprendió el camino de vuelta a Kabul hasta después de la publicación de su primera novela. Confiesa que aquel viaje de 2003 ha impregnado Mil soles espléndidos. "Vi a mucha gente. Fueron muy generosos y compartieron sus vivencias conmigo. Me traje un montón de anécdotas". Este año regresó y vio los barrios reconstruidos. "Hay mejoras, pero Kabul es menos segura. La llegada de los terroristas suicidas ha tenido un impacto muy fuerte".

Dice Hosseini que la situación de las mujeres ha mejorado, pero enfatiza que esto afecta prácticamente sólo a quienes viven en Kabul. "Afganistán es un país rural. El 85% de la gente vive en el campo y aquello está dominado por hombres. Las cosas han sido así durante siglos. Lo que los talibanes hicieron fue convertir el maltrato y la segregación de las mujeres en una ley, pero estas prácticas han existido desde hace siglos", asegura. Para muchas que, como su personaje Mariam, venían del campo, el cambio impuesto por los muyahidines "no fue tan grande".

El asesinato de Mir Akbar Jyberen en 1978 y la caída del régimen de Daud Jan; el alzamiento comunista; la guerra contra la invasión soviética; la caída de Nayibulá; el enfrentamiento entre las distintas etnias de uzbekos, tayikos, pastunes y hazaras; la llegada de los muyahidines al poder, y la victoria de los talibanes se suceden a lo largo de Mil soles espléndidos hasta llegar a la declaración de guerra de George W. Bush. "Hay una carencia de información y de comprensión generales, no sólo en Estados Unido",

afirma Hosseini sobre la historia de su país. "Se tiende a ligar el problema de Oriente Próximo con Afganistán, un notable malentendido que mis libros intentan desmontar".

Hosseini cree en el poder de la ficción. "Las películas, novelas o cuadros cuentan historias con las que la gente puede conectar. Permiten expresar un sentido nuevo del tiempo y del espacio y ofrecer al lector la posibilidad de acceder a un mundo al que de otra manera no tendría acceso", afirma. Cometas en el cielo llegó esta semana a los cines de Estados Unidos en una adaptación que llena de orgullo al autor y que podrá verse en España en febrero. "Es un hito cultural: la primera producción de un estudio de Hollywood que parte de una mirada afgana y no estadounidense. Todo el reparto es musulmán y actúan en una historia humana y familiar. No hay precedentes", explica.

Desde hace cuatro años el buzón de Hosseini está repleto de cartas de lectores. Le agradecen haberles acercado a Afganistán. "Sentir que eres el embajador cultural de tu país es un peso demasiado grande para un escritor. Pero si un mensaje importante llega a la gente a través de tu novela, eso es algo estupendo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de diciembre de 2007