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Unió frustra la reprobación de CDC y ERC al socialista Ferran

El consejo de TV-3 no se pronuncia sobre las críticas

Un miembro del Consejo de Administración de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) nombrado a propuesta de Unió Democràtica, Josep Maria Vila d'Abadal, evitó ayer que el órgano rector de TV-3 y Catalunya Ràdio censurara las declaraciones del diputado socialista Joan Ferran, quien la semana pasada criticó la "costra nacionalista" de los medios públicos de la Generalitat.

Vila d'Abadal rechazó que se utilice la CCMA para reprobar a un diputado

La reunión del Consejo de Administración de la Corporación puso a votación una propuesta del consejero de Convergència Democràtica (CDC) Miquel Reniu que deploraba las declaraciones del diputado socialista. El documento, toda una declaración política, no prosperó. Tres de los cuatro consejeros nacionalistas y los tres consejeros de Esquerra Republicana (ERC) se aliaron para censurar a Ferran. En contra votaron los consejeros del Partit dels Socialistes (PSC) y de Iniciativa.

La sorpresa la dio el democristiano Josep Maria Vila d'Abadal, que preside el Consejo de Administración, quien rechazó que éste tenga que pronunciarse sobre las palabras de un diputado y, de acuerdo con esto, argumentó su abstención. Resultado: no se aprobó la reprimenda a Ferran. Pero el diputado socialista no salió indemne. El propio director general de la CCMA, Joan Majó, criticó, según diversas fuentes, las palabras de Ferran. Aseguró que estas polémicas "en nada ayudan a los profesionales a hacer su trabajo".

El documento que nacionalistas y republicanos pusieron a votación estuvo impulsado por el consejero de CDC Miquel Reniu. El texto se refería, sin detallarlas, a las declaraciones de Ferran, quien en las últimas semanas ha asegurado que TV-3 es "la cadena más antigubernamental" y ha criticado el acento "nacionalista" de los informativos de la cadena. El documento también hacía una defensa de la profesionalidad de los periodistas de los medios públicos. El tercer punto era toda una declaración política. Pedía que TV-3 trabaje en la defensa de la lengua la cultura y la nación catalanas.

Por otra parte, la Corporación lamentó "profundamente" la decisión del Gobierno de la Comunidad Valenciana de cerrar el repetidor de TV-3 en La Carrasqueta (Alicante) y pidió excusas a la audiencia "a la espera del restablecimiento de las emisiones". El organismo consideró que el cierre del repetidor supone una "falta de responsabilidad política y de sensibilidad lingüística y cultural" que "contradice todo sentido de modernidad".

Además de considerarlo un "ataque contra el impulso que representan las nuevas tecnologías en el camino de la integración, la libertad de comunicación y la diversidad cultural de los pueblos", la CCMA reiteró su ofrecimiento al Gobierno valenciano para llegar a un acuerdo de reciprocidad de las emisiones de TV-3 y Canal 9.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007