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Exceso de trabajo

Las exigencias, cada vez mayores, del mercado de trabajo provocan una presión laboral que se erige en un factor de riesgo cada día más importante dentro del mundo del trabajo. El incremento de las enfermedades cardiovasculares o el importante número de bajas por depresión son signos de ello. La fatiga y tensión psicológica derivadas del trabajo influyen en el rendimiento y pueden ser origen de accidentes de trabajo y enfermedades laborales.

Esta semana ha saltado a la actualidad una sentencia de un tribunal japonés que obligaba al Estado a pagar una indemnización a la viuda de un trabajador que falleció por "exceso de trabajo". El empleado había fallecido después de haber estado haciendo más de 80 horas extras al mes durante seis meses, habiendo realizado en el mes anterior al de su fallecimiento 114 horas adicionales al horario de trabajo establecido. En Japón se utiliza una palabra, karoshi, para aludir a las muertes por exceso de trabajo, que se estima provocan el fallecimiento en ese país de cientos de personas al año.

Pero los problemas derivados del exceso de trabajo no son monopolio de este país oriental, sino que afectan a todos los países de nuestro entorno y, por supuesto, al nuestro. Se trata además de un problema creciente. La vorágine de la vida moderna no es precisamente un elemento que contribuya a la mejora de la salud física y mental del colectivo laboral, y factores como el "exceso de trabajo" constituyen una de las principales causas de estrés.

El exceso de trabajo surge cuando el trabajador tiene más trabajo del que puede llevar a cabo, ante lo cual procederá a realizar horas extraordinarias, quedándose en el centro de trabajo hasta altas horas, a pesar de lo cual, probablemente, acabe llevándose trabajo a casa para sacar adelante ese "exceso de tareas" acumuladas.

Esta situación empeorará si existe además una presión adicional motivada, por ejemplo, por una fecha tope de entrega. La sobrecarga de trabajo desencadenará un estado de fatiga mental, que es uno de los principales síntomas del estrés laboral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 08 de diciembre de 2007.

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