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No está mal

Con la información conocida esta semana se va perfilando ya lo que puede ser el comportamiento de la economía española en la recta final de 2007. De momento, parece que las cosas van algo mejor de lo que esperábamos. Si hace un par de semanas, tras revisar las previsiones a partir de los datos contables hasta el tercer trimestre, señalaba el 3,3% como el posible crecimiento interanual del PIB para el cuarto, hoy elevaría esta cifra alguna décima, si bien no se puede concretar mucho, pues falta la mayor parte de la información. Algunos de los datos que me llevan a ser más optimista se recogen en los gráficos izquierdo y central adjuntos. El primero es el índice de producción industrial (IPI) de octubre, que al contrario de lo que ha venido sucediendo a lo largo del año, sobrepasó positivamente las previsiones, dando un crecimiento interanual del 2,6%, frente a una media del 1,1% en el tercer trimestre. Otro índice, bastante significativo porque recoge la evolución de otros muchos con los que se elabora, es el indicador sintético de actividad del MEH, cuyo crecimiento en octubre y el avance para el conjunto del cuarto trimestre apenas se reduce una décima respecto al tercer trimestre.

El índice de producción industrial (IPI) de octubre creció un 2,6% en tasa interanual

En la misma línea se sitúan las ventas interiores declaradas por las grandes empresas a la Agencia Tributaria, indicador muy representativo de la demanda interna, con un crecimiento real en octubre bajo (2,2%), pero una décima superior a la media del tercer trimestre. Es significativo su desglose por destino: las de consumo final repuntan notablemente debido a la fortaleza de los servicios, si bien se desaceleran las de bienes; entre los bienes de capital, mejora el equipo y software, pero se hunde la construcción y promoción inmobiliaria; por último, las de bienes y servicios intermedios se moderan. En cuanto a los intercambios con el exterior declarados por las grandes empresas, las importaciones prosiguen su tendencia de desaceleración y las exportaciones no llegan a alcanzar la tasa del tercer trimestre, pero siguen creciendo a buen ritmo (4,5% real).

En todo caso, la tendencia de desaceleración del PIB viene confirmada por el crecimiento de los afiliados a la Seguridad Social, que se ha reducido desde el 2,9% en el tercer trimestre al 2,7% en octubre y 2,5% en noviembre. Igualmente, el de los perceptores de rendimientos del trabajo declarados por las grandes empresas baja del 3,1% en el tercer trimestre al 2,6% en octubre.

Dicha tendencia es lo que está detrás de las previsiones publicadas por la OCDE, que nos da un crecimiento medio anual del PIB del 2,5% para 2008 y del 2,4% para 2009 (gráfico derecho). Puede parecer poco (el consenso de los analistas privados españoles está en el 2,8% para 2008), pero no está mal, sobre todo si nos fijamos en las tasas de los cuartos trimestres: 3,3% en 2007, 2,3% en 2008 y 2,6% en 2009. Ello indica que el tan temido ajuste del sector de la vivienda provoca una desaceleración relativamente intensa durante 2008, pero ahí se acaba la historia, en 2009 la tendencia se invertiría y otra vez para arriba. En mi opinión, el ajuste de la vivienda podría tener menores efectos sobre el crecimiento del PIB en 2008, pero será más duradero, sobre todo si no se reducen significativamente los precios de las nuevas promociones de viviendas para que la demanda potencial, estimada entre 450.000 y 500.000 viviendas por año, se materialice y se convierta en demanda efectiva.

Ángel Laborda es director de coyuntura de la Fundación de las Cajas de Ahorros (FUNCAS).

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 08 de diciembre de 2007.

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