Entrevista:LAURA SÁNCHEZ PIÑÓN | Conselleira de Educación

"Las empresas deben financiar la universidad para no quedarnos atrás"

En 1999, cuatro ministros europeos se propusieron que el viejo continente recuperase el liderazgo mundial del saber. Pese a ser la cuna de la universidad, Europa se había quedado rezagada con respecto a Estados Unidos en la producción de conocimiento. Para dar el salto, diseñaron una reforma universitaria que el próximo curso llegará a Galicia. La conselleira de Educación explica cómo será la nueva formación universitaria, que tumba las fronteras entre países y permite una movilidad total de estudiantes y profesores en la UE.

Pregunta. Uno de los objetivos de la reforma es suprimir las titulaciones repetidas. ¿Se acabará con los errores localistas del sistema gallego?

Respuesta. Vamos a ofrecer un sistema que sea realmente atractivo, unas titulaciones que capaciten a los estudiantes para lograr un empleo de calidad. En Galicia hay tres universidades y siete campus y lo que tenemos que hacer es no dar todos lo mismo. No se pretende cerrar nada, sino que las titulaciones den una formación de alto nivel. Hay titulaciones que se tienen que especializar.

"Los títulos repetidos deberán transformarse para ser más atractivos"
"A los centros se les pedirán resultados, se verá qué pasa con los que se titulan"
"Los que formen a profesionales más exitosos tendrán más financiación"

P. Y algunas se suprimirán, por mucho miedo que tengan ustedes los políticos a la palabra.

R. No es miedo. Hay titulaciones que no deben existir en dos campus pero no quiere decir que se supriman. Podrán presentar un nuevo proyecto o podrá haber una misma titulación entre distintos campus.

P. Pero la Xunta y las universidades ya han pactado una serie de requisitos concretos que tendrán que reunir los títulos, como un mínimo de alumnos, y si no los cumplen desaparecerán.

R. Si no los cumplen podrán transformarse, presentar nuevos proyectos. Si una titulación sabe que tiene una baja demanda, tendrá que pensar qué puede ofrecer que la haga más atractiva y necesaria.

P. En ese acuerdo se dio marcha atrás a una primera intención de prohibir expresamente títulos repetidos entre las tres universidades. ¿Se hizo para permitir estudios de Medicina en Vigo y A Coruña, una demanda histórica de estas ciudades?

R. Las universidades no lo plantearon de esa manera. Sí es cierto que un documento que cierre mucho de partida no es bueno. No se nombró para nada Medicina, no se habló de ninguna titulación en concreto.

P. ¿Cómo se controlará que la reforma propicie unas titulaciones de más calidad?

R. A las titulaciones se les van a pedir resultados a través de un proceso de acreditación oficial. Se evaluará qué pasa con los titulados cuando acaban la carrera, no sólo si tienen un empleo, sino también qué tipo de empleo. Se les hará un seguimiento para ver qué pasa con ellos durante años.

P. ¿Pero se estudia siempre en la universidad para trabajar en algo relacionado con esa carrera? ¿Lograrán las titulaciones de Filosofía o las Filologías cumplir ese requisito?

R. En EE UU las empresas de bioinformática contratan a filósofos o a humanistas.

P. Aquí los que tienen suerte se quedan en un departamento u opositan a profesor.

R. Hay que cambiar eso. La mayor parte de los alumnos completarán la formación de grado con al menos un posgrado, que tendrá precios públicos. No como ahora, que tener un máster es excepcional y se cursa en muchas ocasiones en el sector privado. Ese posgrado podrá ser profesional o enfocado a la investigación.

P. Otro requisito será un número máximo de años para que los estudiantes terminen la carrera. ¿No puede llevar a los centros a bajar el nivel para aprobar a más gente?

R. No, porque va a haber una evaluación y se verá qué resultados alcanzan esos titulados en el ámbito profesional. Se les preguntará: "¿Dónde están sus titulados? ¿Están al frente de una gran empresa? ¿Tiene usted algún Premio Nobel?".

P. ¿Qué recibirán las facultades que formen a alumnos con carreras profesionales exitosas?

R. Se beneficiarán en el reparto de la financiación.

P. ¿Se podrá hacer todo esto en aulas con 200 alumnos?

R. La atención a los alumnos será más individualizada, más tutorizada. Se podrá tener una clase magistral con 100 alumnos, pero luego los grupos serán más pequeños para hacer trabajo de seminario, debate...

P. ¿De dónde se va a sacar el dinero para pagar todo esto?

R. La educación superior representa en Estados Unidos el 2,9% del PIB y supone el 38,7% del gasto total en educación. En Europa, sólo es el 1,28% del PIB y el 22,5% del gasto en educación. En Galicia las universidades reciben menos del 20% de nuestro presupuesto. Tenemos que invertir más en educación superior, porque contribuye realmente a generar riqueza.

P. Las universidades piden más fondos para la reforma.

R. Mejoraremos el plan de financiación actual que, con un horizonte temporal 2009-2013, incluirá los fondos para dar respuesta a esta reforma.

P. ¿De qué cifras hablamos?

R. Aún no lo sabemos. Las consellerías de Educación y Economía y las tres universidades conformarán un grupo de trabajo en enero y en junio presentarán un documento donde se fijen las cifras concretas.

P. ¿Quién pondrá ese dinero?

R. Se necesita más financiación pública, que el Estado empiece a aportar dinero, y también más inversión privada.

P. O sea, que se pedirá dinero a las empresas. ¿Cree que las empresas gallegas estarán dispuestas a invertir en la universidad?

R. Sí, si no perderían uno de los grandes trenes. Para que Galicia sea competitiva en la economía del conocimiento sólo tienen esta opción. Es lo que hacen los países nórdicos, Irlanda.

P. ¿No se privatizaría la educación superior?

R. No. Que las empresas participen cada vez más de la financiación universitaria no tiene que ver con eso. Hay que pasar la frontera de que la universidad investiga y la empresa demanda un servicio científico. El salto a dar es que la empresa financie la universidad de manera continua, sin condicionar los contenidos de la investigación, es decir, no para hacer un determinado proyecto. A la larga las empresas tendrán resultados. Sin la inversión privada, las universidades gallegas se quedarán atrás.

P. Los estudiantes se quejan de que las tasas universitarias han subido en los últimos años más de 120 euros. Con la reforma, ¿será mucho más caro estudiar en la universidad?

R. Tenemos las tasas más bajas de Europa y del Estado.

P. ¿Van a seguir así?

R. No es una decisión que la Xunta pueda tomar unilateralmente sino con el Estado. Lo más importante es tener un sistema de becas que garantice una igualdad de oportunidades.

P. ¿Es ésta la reforma universitaria definitiva?

R. Es la gran reforma. Igual que no nos imaginamos que Europa abandone el euro, tampoco este cambio tiene marcha atrás.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 08 de diciembre de 2007.