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Entrevista:IÑIGO URKULLU | Presidente de la ejecutiva del PNV

"Quiero seducir a los vascos, no a España"

Para el nuevo líder del PNV, "el 51% de un solo color no es mayoría suficiente" para un pacto de normalización en Euskadi. Pero, si no hay un acuerdo "entre diferentes", tampoco admitirá "vetos". "Seguiremos adelante", advierte

Iñigo Urkullu (Alonsotegi, Vizcaya, 1961) es desde hace una semana el líder del PNV, votado por unanimidad gracias al pacto alcanzado entre los dos sectores de su partido tras la renuncia de su antecesor, Josu Jon Imaz.

Pregunta. ¿En qué se va a diferenciar el PNV de Urkullu del de Imaz?

Respuesta. ...Y del de Ibarretxe, y del de Egibar... No creo en los PNV de nadie. Cada uno tenemos nuestro estilo y yo tendré mi propia impronta.

P. Dijo que nunca más el PNV estará en diálogos con ETA sin habilitación y sanción parlamentaria. ¿Se arrepiente de haber dado cobertura al proceso de paz? ¿Se han sentido utilizados?

"Sí, queremos un acuerdo entre ideologías diferentes"

"Con Imaz no ha habido una postura honesta por parte del PSOE"

"La oferta a Zapatero es la actualización de los derechos históricos"

"Entre paz y autodeterminación hay vasos comunicantes"

R. Sabíamos que podíamos estar haciendo un papel de celestina entre la izquierda abertzale y el PSOE o el Gobierno. Se nos llamó a conversaciones que ya estaban enquistadas para cuando llegamos, y se nos invitó para lavar esa imagen.

P. ¿Por qué dice que Imaz ha sido el pagano de ese proceso?

R. Porque no ha habido una actitud honesta hacia él por parte del Partido Socialista.

P. Pero le han mostrado un aprecio y un reconocimiento público fuera de toda duda.

R. Precisamente: en el halago ha estado la trampa, aunque no dudo que fuera sincero. Nosotros dimos cobertura al proceso, personificando en Josu Jon porque era el presidente de la ejecutiva, arriesgando y abriendo las puertas del PNV. Pero ¿cuál ha sido el pago que ha recibido Josu Jon, más allá de los halagos?

P. ¿Cuál hubiera sido el pago esperable a la participación en un proceso de ese tipo?

R. En ese reto no había sólo una actitud leal y honesta de amparar el proceso de pacificación. Estaba también la búsqueda del acuerdo político con los diferentes. Nosotros hemos defendido, Josu Jon ha defendido, la transversalidad, el cautivar a España, eso que tanto se le ha denostado internamente, y eso tenía que ver con la normalización política más que con la pacificación. ¿Qué desarrollo del autogobierno ha habido? ¿Cuál ha sido el pago que ha recibido Josu Jon? Cero.

P. ¿Y eso ha tenido un coste en términos internos, eso se lo ha llevado por delante?

R. Evidentemente. Sí. No sé si es ajustado el término, y ha habido también otros factores, pero ése fue un elemento bandera, utilizado para diferenciar tendencias dentro del PNV.

P. ¿Usted va a querer también seducir a España?

R. No me preocupa la seducción a España, me preocupa seducir a los vascos y a las vascas.

P. No habló de transversalidad en su discurso. ¿Es un término maldito ahora en el PNV?

R. Se ha utilizado de modo sesgado. Ha habido un juego muy interesado con ese concepto. Nuestra ponencia dice que es deseable un acuerdo entre partidos y entre instituciones vascas y del Estado. ¿Eso es sólo un acuerdo entre partidos nacionalistas? No.

P. Usted habló de "mayoría suficiente". ¿Qué quiere decir?

R. No quiero escudarme en el 51%, porque depende de quienes lo construyan y quiénes se queden en el 49%. ¿Es suficiente un 51% sólo de un color? Pues, no.

P. El lehendakari sostiene que su Gobierno, con EA y EB, ya es un acuerdo entre diferentes.

R. Estamos hablando de un problema de normalización política y abogamos por acuerdos amplios.

P. ¿Hace falta al menos uno de los dos partidos nacionales, ahora mismo el PSE-PSOE?

R. Sí, queremos un acuerdo entre tradiciones ideológicas diferentes. Pero, ojo: puede haber quien aproveche esta voluntad del PNV para atrincherarse y provocar un enquistamiento infinito. Eso es un veto y no lo vamos a admitir.

P. Su primer discurso ha permitido lecturas muy diversas y hasta opuestas. ¿Le va a caracterizar la ambigüedad?

R. Lo que hay en la ponencia es firmeza en los principios y flexibilidad en la praxis. Eso no es ambigüedad, es ser realista y ésa es la fortaleza del PNV. Estamos en el partido de siempre.

P. ¿Por qué no mencionó la consulta en su discurso?

R. Porque ya está en la ponencia. Por lo que abogo, sabiendo que al final tendrá que haber una ratificación por la sociedad, es por ese acuerdo político.

P. El lehendakari ha dicho que hará la consulta con o sin él.

R. Pero es bueno que hagamos pedagogía ante la sociedad con la búsqueda del acuerdo.

P. Situémonos en junio: el único apoyo que puede añadir Ibarretxe para su consulta en el Parlamento, como con su plan en 2004, es el de EHAK. ¿Ésa sería para usted "mayoría suficiente"?

R. Yo no quiero ir a junio, no quiero ir más allá de junio. Estamos, de aquí a entonces, en el tiempo para el acuerdo. Pueden suceder aún muchas cosas.

P. ¿Va a haber consulta el 25 de octubre en cualquier caso, como dijo Ibarretxe?

R. Si hoy fuera 24 de octubre, sí, mañana habría consulta. Pero lo que nos importa es lo que puede suceder de aquí a junio. En nuestra ponencia está todo, ésa es la hoja de ruta del PNV, que es complementaria y da paraguas a la del lehendakari.

P. Sus expectativas están en que Zapatero ceda después de las elecciones generales, pero ¿puede variar la hoja de ruta de Ibarretxe?

R. La variación es la que quiera hacer el Partido Socialista, si es que tiene la responsabilidad de gobierno. ¿Qué problema hay para volver a hablar entre PSOE, Gobierno español, lehendakari y PNV de lo que hablamos el PSE, Batasuna y el PNV?

P. Éste es un argumento que utiliza mucho el lehendakari y que puede no gustar demasiado al presidente del Gobierno, ¿no?

R. ¡Es que yo soy partícipe de eso! Yo sé de qué hemos hablado, y no es nada que deba ser anatema. En la actualización de los derechos históricos hay vías por explorar. Ése es el ofrecimiento que hacemos a Zapatero.

P. ¿Y ésa será la condición del PNV ante la investidura?

R. Eso estará en nuestro análisis, pero también otras cuestiones, como el desarrollo del autogobierno o nuestra presencia en las instituciones europeas.

P. Imaz dijo que primero la paz y luego, la consulta. Usted cita paz y autodeterminación como un binomio. ¿Tiene una jerarquía entre ellas?

R. No, no hay un orden. Hay vasos comunicantes.

P. ¿Por qué se ha apeado el lehendakari de la exigencia de paz para hacer la consulta?

R. No creo que se ha apeado. Puede haber mayor o menor fortuna en la explicación...

P. Pero ya no es una condición. Él dice que habrá consulta con o sin violencia.

R. Tenemos que partir de una realidad: ETA no hará lo que los demás le digamos, y no le podemos permitir que mate la agenda política.

P. Ante un nuevo portazo, el PNV revisará su apuesta de concordia. ¿Por qué optaría?

R. No hay nada definido. Es una manera de decir a Zapatero que no puede hacer que el PNV renuncie a sus principios y que tiene la oportunidad histórica de asentar un Estado plurinacional. El PSOE debería trascender el documento de Santillana.

P. Con Zapatero ¿qué relación ha tenido?

R. Ninguna, no nos conocemos personalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de diciembre de 2007