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La ofensiva terrorista

Los terroristas dispararon tres balazos a los guardias civiles

Dos etarras armados intentan robar un coche en Francia

Mientras continúa la investigación para aclarar en qué circunstancias se produjo el atentado perpetrado por la banda terrorista ETA el sábado en Capbreton, en el que murió el guardia civil Raúl Centeno, de 24 años, y su compañero Fernando Trapero, de 23, resultó gravemente herido, la autopsia ha revelado que el agente asesinado recibió dos impactos de bala, uno de ellos en la cabeza.

Un segundo proyectil entró por el hombro del agente, pasó por la nariz y la parte superior del cráneo antes de salir por la frente, y acabó hiriendo en la pierna a Trapero. Éste recibió directamente una bala en la cabeza y sigue sin actividad cerebral en el hospital de Bayona, donde ayer fue visitado por el director de la Policía y de la Guardia Civil, Joan Mesquida.

Según Vasco Press, los disparos se habrían producido en el interior del vehículo de los agentes, hasta donde los terroristas les siguieron. Tras registrar el vehículo abrieron fuego contra los guardias civiles. Los agentes franceses ya tenían ayer sobre la mesa los retratos robot de los tres etarras, elaborados a partir de los testimonios de cuatro personas, informo la cadena SER. Los rastreos para intentar localizar a los etarras se intensificaron a 300 kilómetros de Capbreton (a 135 de Burdeos), donde un hombre y una mujer de la misma edad que dos de los etarras huidos intentaron ayer robar un coche a punta de pistola en Gabillou. La policía francesa sospecha que esas dos personas pueden ser parte del comando de Capbreton, informa José María Martí Font. Armado con una pistola, el hombre se introdujo en un Renault Clio, pero su propietario forcejeó hasta que el vehículo sufrió un accidente. El hombre salió del coche y huyó con su compañera, que le esperaba en el otro vehículo. La policía señaló que ambos hablaban "con acento español" y que la mujer también iba armada.

El sábado, tras cometer su acción criminal, los terroristas secuestraron a una mujer cuyo detallado testimonio publicó ayer el periódico francés Sud Ouest. Fanny Tilhet compartió dos horas con los etarras, que se identificaron como policías. Hasta que fue maniatada y abandonada en un bosque, sus raptores circularon por vías secundarias y una pista forestal; y sólo en el momento de huir se identificaron como miembros de ETA. El juez Santiago Pedraz ha abierto una investigación para esclarecer el atentado, por delito cometido por español en el extranjero, pero especialmente para las indemnizaciones a las víctimas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de diciembre de 2007