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Reportaje:

Honda aprovecha el tirón de Ross Brawn para tentar a Alonso

El técnico que encumbró a Schumacher, aval del español para negociar con los japoneses

El carisma de Ross Brawn puede resultar un elemento decisivo para que el piloto español Fernando Alonso acabe fichando por la escudería Honda. La revista sensacionalista alemana Sport Bild publicaba ayer en su página web que el asturiano había pasado un día en la fábrica de Honda en Brackley (Reino Unido), que le habían diseñado un asiento y que se había sentado en el coche para realizar algún tipo de prueba. Ayer mismo, Luis García Abad, representante de Alonso, negó la veracidad de la información en todos sus términos. "Es falso. Puedo asegurar que Fernando no ha estado allí", afirmó García Abad.

"Para nosotros, el acuerdo está hecho", señalaba un portavoz de la escudería japonesa; "se ha subido al coche y eso es como sellar un pacto". Según el diario alemán, Brawn acompañó a Alonso en su visita a la fábrica. En la misma información se especifica que Rubens Barrichello, segundo piloto de Honda, dejaría su volante a Alonso y se convertiría en el compañero de Takuma Sato en Super Aguri, la escudería filial de la marca japonesa. El asturiano correría junto al británico Jenson Button.

Las dudas sobre el futuro de Alonso siguen, sin embargo, abiertas. El círculo de opciones es cada vez más cerrado. En estos momentos sólo parecen tener credibilidad las ofertas de Renault y de Honda, después de que Red Bull se desmarcara al afirmar que hasta 2009 no tendría un coche ganador. Flavio Briatore presiona, pero ni Alonso ni García Abad quieren acordar nada con Renault antes de que la escudería francesa comparezca ante el Consejo Mundial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) el próximo día 6, por el caso de supuesto espionaje a McLaren.

Mientras tanto, ha trascendido que Renault ha puesto límite a los gastos de su escudería de F-1 y que ello puede incidir en el desarrollo del coche de 2008. Una multa del calibre de la que recibió McLaren -70 millones de euros- podría crear un problema irresoluble al equipo de Briatore. Alonso sigue deshojando la margarita. Pero la balanza comienza a inclinarse hacia Honda, porque la llegada de Brawn, que tomó posesión de su cargo de director general el pasado día 26, ofrece confianza.

Brawn estaba ya con Michael Schumacher en Benetton cuando ganó el título en 1994 y 1995. Después le siguió a Ferrari y fue uno de los artífices de sus cinco títulos consecutivos, desde 2000 a 2004. Entre Brawn y Alonso hay una gran simpatía mutua. El británico admira su forma de pilotar. Y Alonso cree profundamente en la forma de trabajar y en la seriedad del ex director técnico de Ferrari.

La llegada de Brawn a Honda supone la culminación de un plan de renovación del equipo, programado por Nick Fry, director ejecutivo, desde la mitad de la pasada temporada. Todos los departamentos se han renovado y el equipo tiene una estructura capaz de crear un coche ganador. Honda elevará su inversión de 300 millones de euros si es necesario para cerrar la dinámica perdedora del año pasado.

El fabricante japonés debutó en la F-1 como escudería en 1964 y abandonó su proyecto en en 1968. Mantuvo su contacto con la F-1 como fabricante de motores y ganó seis títulos mundiales con Williams y McLaren. Regresó al Mundial en 2006, tras comprar la escudería BAR. La última de sus tres victorias la logró Button en Hungría en 2006, gracias al abandono de Alonso. El británico es un buen piloto, pero el asturiano sería para ellos una garantía de éxito.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de noviembre de 2007