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El juzgado dice ahora que le robaron las dos cintas de vídeo

Las dos cintas de vídeo en las que un falso espía dice que Manuel Chaves ordenó seguir a los ex presidentes de las cajas sevillanas fueron robadas de la caja fuerte del Juzgado de Instrucción 1 de Sevilla. "En el robo se sustrajeron dos cintas y no una", reconoció ayer en un oficio Cristóbal Pernías, el secretario del juzgado que investigó el caso.

El robo fue denunciado el 27 de julio de 2005, el día después de que la Audiencia de Sevilla emitiera un auto en el que señalaba que no había existido espionaje. "La noticia supone la imputación de hechos que conllevan el público descrédito. Más aún en el caso, como ha sucedido, de que no fueran ciertos", dijo la Audiencia.

Ésas son las dos únicas cintas que "han servido de prueba" y han estado "sometidas al control judicial" en esta causa, puntualizó Francisco José Gutiérrez, el magistrado que debe dictar sentencia. Por ese motivo, el magistrado decidió que no cabe aportar como prueba ninguna otra cinta de vídeo.

- ¿A quién beneficia el robo? El robo de las cintas, en contra de lo que sostiene El Mundo, no demuestran el espionaje, un asunto que ya fue resuelto y archivado por los tribunales. Las cintas revelan el montaje de imagen y sonido, según los peritos, que se realizó para sostener la falsa acusación del espionaje.

De hecho, la petición del visionado del vídeo en el juicio fue formulada por el abogado de Chaves, mientras que las defensas eludieron esta prueba. Evidentamente, no la solicitaron porque no convenía a sus intereses.

El abogado del PSOE, Alfonso Martínez del Hoyo, sostuvo en el juicio que "ha habido un profundo desinterés de las defensas por escuchar las cintas", mientras que el de López Benjumea, Francisco Baena, afirmó que no pidió el visionado porque ya había sido solicitado por Chaves.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de noviembre de 2007