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Citigroup recibe una inyección de 5.000 millones de Abu Dabi

El dinero del emirato ayudará a compensar pérdidas por la crisis hipotecaria

El emirato árabe de Abu Dabi se convirtió ayer en uno de los mayores inversores de Citigroup, al inyectar 7.500 millones de dólares (unos 5.000 millones de euros). Con esta operación, el Gobierno árabe conseguirá hacerse con hasta un 4,9% del capital del grupo, que acaba de deshacerse de su consejero delegado, Charles Prince. El dinero fresco ayudará a Citi a compensar las pérdidas por la crisis de las hipotecas subprime.

Abu Dabi aportará liquidez al banco a través de su brazo de inversión. El emirato, uno de los siete que forman Emiratos Árabes Unidos, se comprometió a no interferir en la estrategia de la entidad, ni podrá influir en la configuración de su consejo de administración, donde de momento no tendrá un asiento asignado. Además, aceptó no elevar su participación por encima del porcentaje antes citado. Aun así, es suficiente para rebasar el 3,6% en manos del príncipe saudí Alwaleed Bin Talal.

Win Bischoff, consejero delegado en funciones de Citigroup, explicó que esta inyección permitirá al banco "perseguir oportunidades atractivas para hacer crecer su negocio". Y destacó el valor de la operación, en un momento en el que la crisis crediticia aún atenaza a la entidad.

La inyección fue bien recibida por el parqué neoyorquino, con un alza en la apertura en torno al 2%. Este movimiento muestra que hay inversores institucionales y privados fuera de EE UU dispuestos a seguir asumiendo riesgos, e inyectar liquidez allí donde vean una oportunidad de negocio. Y es que los títulos de la entidad están estos días a precio de saldo, tras haber perdido la mitad de su valor el último trimestre y colocarse el lunes por primera vez en cinco años por debajo de los 30 dólares por acción.

Entre tanto, en Wall Street se sigue especulando sobre el impacto de la crisis en los bancos. Citigroup ya está estudiando la manera de reducir costes y no descarta nuevos despidos en los próximos meses, que se sumarían a los 17.000 anticipados en abril. En el parqué se baraja que la regulación de empleo podría afectar a hasta 45.000 empleos, el 15% de la plantilla, la mayoría en la división hipotecaria.

Y entre tanto siguen llegando malas noticias desde el mercado del sector de la vivienda, que pueden agravar la situación de los bancos. Standard & Poors y la firma Case Shiller presentaron ayer su informe sobre la evolución de los precios de venta de inmuebles, que cayeron un 4,5% de media en el tercer trimestre si se compraran con el mismo periodo de 2006.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 28 de noviembre de 2007