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Reportaje:

Desaparecidos que vuelven y otros que no

Los cabecillas del grupo de españoles del PCE fusilados por los nazis en Nantes el 13 de febrero de 1943 fueron Benedicto Blanco, de Avión, y Alfredo Gómez, de Allariz

Villanueva del Duque, un pequeño pueblo al norte de la provincia de Córdoba, cuenta con un vecino reconocido como héroe nacional en Francia, aunque en su pueblo natal es hasta ahora un absoluto desconocido. Se trata de Ernesto Prieto Hidalgo, nacido el 6 de noviembre de 1918 en la localidad andaluza y fusilado por los nazis en el campo de tiro de Bêle -a unos 6 kilómetros de Nantes- el 13 de febrero de 1943, junto a otros 4 españoles, dos de ellos gallegos, líderes del movimiento, y 32 franceses.

En 2006, las familias de los cinco decidieron dejarlos juntos bajo tierra

La última pista del orensano Víctor Pérez es una carta fechada en León

Entre el 15 y el 28 de enero de 1943 tiene lugar el llamado Procès des 42 en el Palacio de Justicia de Nantes. Los invasores alemanes juzgaron a 43 hombres y 2 mujeres acusados de diversos atentados contra los nazis y colaboracionistas. Tras un proceso lleno de irregularidades, son condenados a muerte 37 personas; 3, a diversas penas de cárcel, y 2, deportados. Ante la falta de pruebas inculpatorias contra los otros 3, el tribunal los declaró "no inocentes".

Los inculpados fueron fusilados en terrenos militares de Le Bêle, en Nantes el 29 de enero (9 acusados), el 13 de febrero (25, entre ellos los 5 españoles, que fueron enterrados en el cementerio de la localidad de La Chapelle-Basse-Mer) y el 7 de mayo (3 fusilados).

Los españoles, militantes del PCE, eran miembros de la Organisation Spéciale (OS) dentro de los Francs-Tireurs et Partisans (FTP), francotiradores y partisanos, movimiento armado creado en Francia a finales de 1941 por el Partido Comunista Francés. La célula española estaba formada por Benedicto Blanco Dobarro y Alfredo Gómez Ollero (responsables), Miguel Sánchez Tolosa, Basilio Blasco Martín y Ernesto Prieto Hidalgo.

Por iniciativa Le Colectif du Procés des 42, asociación dedicada a la recuperación de la memoria histórica en la zona de Nantes, fruto de laboriosas gestiones a lo largo de los últimos años descubrieron la procedencia de estos españoles, comunicándoselo a los familiares que desconocían qué había pasado con cada uno de ellos tras enrolarse en las filas del Gobierno republicano de España para combatir a los insurrectos.

Las investigaciones descubrieron que Blanco Dobarro y Gómez Ollero procedían de Avión y Paderne de Allariz (Ourense); Sánchez Tolosa, de Hellín (Albacete) y Blasco Martín, de Zaragoza. Quedaba por saber de dónde era Ernesto Prieto Hidalgo y por fin se encontró respuesta: tal como consta en el folio 158 del Registro Civil de Villanueva del Duque, nació en esta localidad cordobesa "a las 9 horas del día 6 de noviembre de 1918, en la calle Toledo, 7, hijo legítimo de José Prieto Leal, natural de la villa, de 39 años, de oficio minero, y de Natividad Hidalgo Lozano, natural de Santa Eufemia, provincia de Córdoba, de edad 35 dedicada a las ocupaciones propias de su sexo". Sus abuelos, por línea paterna, fueron Rufino Prieto Viso y María Leal Rodríguez, naturales de la localidad, mientras que por línea materna eran José Hidalgo Hiedra, natural de Ballano (Almería) y de Carlota Lozano Aguilera, de Linares (Jaén).

Según explica el miembro del Colectif Carlos Fernández, francés hijo de gallego de O Grove (Pontevedra), exiliado en Nantes, "cuando comenzamos con los trabajos de recuperar nuestra Memoria Histórica nos encontramos que si bien los combatientes franceses están documentados, de los españoles que hicieron suya la lucha ya no sólo nosotros no sabíamos nada sino tampoco en su país de origen".

Poco a poco, a lo largo de los últimos años, los integrantes del colectivo descubrieron la procedencia y encontraron familiares de los españoles asesinados. Por iniciativa de la asociación una suscripción popular hizo realidad en 2006 un monumento en su memoria en la tumba que guarda sus cuerpos en el cementerio de La Chapelle-Basse-Mer.Los familiares que visitaron el lugar, invitados por la asociación, coincidieron en que si los 5 juntos lucharon y juntos murieron, lo lógico es que permanezcan unidos para siempre.

Las pesquisas iniciales para encontrar el origen de Ernesto Prieto le situaban en una localidad llamada Vilanueva, Vilanova o Villanueva y, "claro está, así se encuentran muchísimas en España", dice Carlos Fernández. "Con constancia los compañeros Annie Buraud y Gérard Roulic, a base de decenas de llamadas telefónicas y de correos fueron cerrando el círculo hasta encontrar al héroe francés.

El Colectif du Procés des 42 se acaba de poner en contacto con la Embajada española en Francia, al igual que hiciera en casos anteriores, para que con los datos que poseen, las fuerzas del Orden puedan dar con posibles familiares de Ernesto Prieto Hidalgo. "Si aparecen, les invitaremos oficialmente también a Nantes y organizaremos ceremonias como él se merece", señala el miembro del colectivo francés, que reconoce que todos los logros "son fruto del trabajo de todos, cada uno en su apartado".

El alcalde de Villanueva del Duque hasta este año, Claudio Castillo Medina, desconoce el apellido completo. "Prieto es corriente; hay también Hidalgo, pero juntos creo que no, aunque pueden quedar descendientes". El socialista señala que el municipio vivió un momento de gran auge económico y de población entre finales del siglo XIX y mediados de los 30 del siglo pasado gracias a las minas del plomo de El Soldado, que estuvieron en activo hasta los 60. "En el municipio llegó a haber 14.000 personas, mientras que hoy somos 1.500 censados", dice.

Francia sabe quién fue Ernesto Prieto Hidalgo y por eso le honra. Ahora le toca el turno a Villanueva del Duque, localidad por cierto que aún conserva importantes vestigios franquistas en su callejero. Pero si Ernesto Prieto puede ser llorado ahora por los suyos, los hijos del orensano Víctor Pérez Bóveda siguen sin tener un lugar donde poder hacerlo tras 70 años.

Pérez Bóveda desapareció a primeros de noviembre de 1937 en el pueblo leonés de Vega de Viejos. Era teniente, miembro del Batallón de Infantería III de la 199 brigada del Ejército del Norte, XVII Cuerpo. Desde hace años Manuel Pérez Fernández, su hijo, apoyado por su familia, está investigando dónde puede estar enterrado su padre.

Las esperanzas estriban ahora en encontrar los restos del padre, afiliado a la UGT y a las Juventudes Socialistas Unificadas, en torno a Piedrafita de Babia (León). Concretamente de la zona donde actualmente hay un área recreativa en la carretera de Vega de Viejos a Las Casillas, Puerto de Somiedo; también entre Piedrafita de Babia y Villaseca; en la carretera de Piedrafita a Vega de Viejos, frente a un miliario, o dirección a Cabriñanes. Además de fosas presuntamente ocupadas por varios cadáveres, los testimonios recogidos por el hijo hablan de sepulturas aisladas en cunetas o a la entrada de Villablino, en una antigua fábrica de tejas.

Manuel Pérez y su hermana fueron los primeros gallegos a los que se recogieron sus datos de ADN para compararlos con los restos encontrados. "Creo que lo lógico es que se cree un banco de datos de ADN de todos los familiares y que se puedan comparar con futuros hallazgos para, de esa forma, encontrar a nuestros familiares", mantiene Manuel Pérez.

Cree también que su padre, una vez detenido, "pudo ser enviado a Asturias al ser reclamado por el capitán golpista orensano Félix Rodríguez Rey, perteneciente al Regimiento de Infantería Zaragoza 30, cuando supo que un paisano estaba detenido. Bien en el camino o después, mi padre fue asesinado".

La primera vez que parecía verse una lucecita al final del túnel fue el 3 de julio de 2002, cuando aparecía el primer hueso en una fosa con 7 de los 37 republicanos asesinados el 5 de noviembre de 1937 en Piedrafita de Babia, entorno en el que se tienen las últimas noticias de Víctor Pérez gracias a una carta enviada por él el 31 de octubre de aquel año, donde señala que "mañana seguramente me trasladan a León. Así que si puedes te trasladas a León, y si allí no estuviese, preguntas dónde estoy". A pesar de que diversos indicios hablaban de que uno de los restos podía ser su padre, las pruebas de ADN ordenadas por el juzgado leonés de Villablino demostraron lo contrario. ¿Dónde está Víctor Pérez Bóveda? La respuesta sigue en la tierra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de noviembre de 2007