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Tres heridos en una carga policial durante una protesta antisistema

Los agentes disolvieron la manifestación frente al Museo Reina Sofía

Una manifestación convocada por el Sindicato de Estudiantes para protestar por la muerte a puñaladas de Carlos Javier Palomino, de 16 años, en el metro de Legazpi terminó con carreras, una mujer detenida y tres heridos. Un grupo de radicales antisistema se encargó de reventar la protesta, que transcurrió durante dos horas sin incidentes y con lemas contra la ultraderecha. La policía cargó frente al Museo de Arte Reina Sofía al ver que se había iniciado una pelea entre los jóvenes.

La marcha arrancó en la plaza de Legazpi a mediodía con unos 500 asistentes, según los cálculos de este periódico. El secretario general del Sindicato de Estudiantes, Juan José López, afirmó que la convocatoria había sido "un éxito", ya que muchos padres habían prohibido a sus hijos que fueran a la manifestación ante el riesgo de que se reprodujeran los incidentes de la concentración de Usera del pasado 11 de noviembre.

"La huelga ha sido secundada de forma muy importante. Pensamos que se ha cubierto el objetivo de luchar contra el incremento de las agresiones neonazis", afirmó López. Sin embargo, fuentes de las universidades Complutense y Autónoma señalaron que el seguimiento en ambas tuvo "nula repercusión".

Desde el primer momento, hubo un fortísimo control policial. Más de 20 furgones de los antidisturbios rodearon la plaza de Legazpi y acompañaron a los manifestantes, en su mayoría estudiantes. La marcha arrancó con unos 15 minutos de retraso. Enseguida se oyeron proclamas contra los neonazis.

Los manifestantes comenzaron a subir por el paseo de las Delicias. Y enseguida comenzaron los problemas. Unos 60 radicales de izquierdas se apostaron en la parte derecha de esta calle. Portaban pancartas contra los convocantes: "Sindicato de Estudiantes, sindicato de mangantes" y "Dejar de rentabilizar la muerte de Carlos. Sindicato de Estudiantes oportunista". Algunos jóvenes llevaban la cara tapada con caretas blancas. Profirieron insultos contra los organizadores e intentaron colarse en la manifestación. Los antidisturbios les rodearon y les impidieron que se sumaran a la marcha.

La concentración avanzó, mientras se leían comunicados de repulsa por la muerte de Carlos Javier. Los antisistema intentaron burlar la vigilancia policial, pero no lo lograron. La marcha, que duró cerca de dos horas, transcurrió sin problemas. La policía obligó a los congregados a que entraran en la plaza donde se ubica el Centro de Arte Reina Sofía. Al tomar el micrófono los dirigentes del Sindicato de Estudiantes, los antisistema se colaron en el grupo. Comenzó entonces una provocación, a la que siguieron empujones, puñetazos y golpes de dos grupos diferenciados.

Los antidisturbios entraron en la plaza con los cascos puestos y con la porra en la mano. Los agentes disgregaron a golpes a los que intervenían en la bronca. Muchos salieron corriendo hacia la plaza de Carlos V y la calle de Atocha. Durante la revuelta, algunos jóvenes lanzaron ladrillos y botellas contra los agentes.

Un petardo hiere a una víctima del 11-M

Uno de los tres heridos de la manifestación antifascista convocada ayer por los antisistemas fue Víctor Manuel H. D., estudiante de 23 años, que resultó conmocionado después de que un petardo de gran potencia estallase junto a él. Se da la triste coincidencia de que Víctor Manuel fue una de las víctimas de los atentados del 11-M, según informaron fuentes del Sa-mur-Protección Civil. Éstas añadieron que tenía parte de la cara quemada a raíz de los atentados.

Víctor Manuel, que sufría un fuerte dolor en el oído, se quedó tumbado en un banco hasta que los sanitarios del Samur lo trasladaron a la ambulancia, donde fue atendido. Pasó bastante tiempo hasta que pudo recuperar la consciencia y marcharse a su casa.

Mientras, hubo multitud de carreras por las calles adyacentes al Museo de Arte Reina Sofía. Los agentes detuvieron a una mujer, acusada de atentado contra agente de la autoridad. Supuestamente, arrojó una botella a los agentes. Dos resultaron heridos con una luxación de muñeca y un golpe, según fuentes policiales. Fueron dados de alta en el lugar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007

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