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Reportaje:Clasificación para la Eurocopa 2008

Los egos destrozan a Inglaterra

Destitución de McClaren y críticas al exceso de extranjeros en la 'Premier League'

Humillante. Calamitoso. Inútil. Insípido. Sumiso. Desesperado. Basura. Irremediable. Incapacitado. Patética traición. Fracaso. Pesadilla. La prensa británica se ha agarrado a los adjetivos para intentar digerir el mayor fracaso de la selección inglesa en mucho tiempo: derrotados en la frágil fortaleza de Wembley por una Croacia (2-3) sin nada en juego, la selección de los inventores del fútbol será la única gran ausente de la Eurocopa de Austria y Suiza. Su técnico, Steve McClaren, fue destituido ayer de forma fulminante.

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Unos lo han comparado al empate cedido ante Polonia en 1973 en el viejo Wembley, que llevó a los polacos al Mundial de Alemania 1974 y dejó a los ingleses en casa. Otros han apelado a la primera derrota de Inglaterra en Wembley, en 1956, ante Hungría por 3-6. Pero aquella Hungría era el mejor equipo del mundo. No falta quien se ha remontado a la derrota ante Estados Unidos (1-0) en el Mundial de Brasil, en 1950, considerada por muchos la mayor humillación del fútbol inglés.

Sea cual sea el paralelo histórico, la derrota ha desgarrado a los ingleses porque hace una semana se veían fuera de la Eurocopa y el tropiezo de Rusia en Israel les hizo pensar que estaban dentro. Se olvidaron de que aún tenían que jugar contra Croacia. Y perdieron. Ese proceso mental es en sí mismo un reflejo de cómo se mueve el fútbol inglés, que pasa de la arrogancia al masoquismo y de nuevo a la arrogancia en un instante. Tienen una gran tendencia a pensar que son los mejores. Pero en el equipo titular de ayer formaron jugadores con muy poco pedigrí (Richards, Wright-Phillips, Crouch) o ninguno (Carson, Lescott, Bridge, Barry).

Inglaterra tiene un palmarés sólo un poco mejor que España: un Mundial (1966) frente a una Eurocopa (1964). Ayer sonaban los clarines de siempre acusando de la derrota a la legión extranjera que vive en la Premier League, por primera vez con más foráneos que nacionales. Pero la última vez que Inglaterra faltó a una gran cita fue en 1994, justo cuando empezaba la Premier. Antes, en cambio, su ausencia era relativamente habitual: desde la Segunda Guerra Mundial, no ha jugado la fase final de tres Mundiales (1974, 1978 y 1994) y cinco Eurocopas (1960, 1964, 1972, 1976 y 1984). El torneo europeo se quedará en 2008 sin ningún representante británico tras las eliminaciones de Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte y Escocia.

Su fútbol de clubes no aguanta la comparación con el palmarés de los grandes de la Liga española y el calcio. Ni el histórico ni el reciente. Los ingleses confunden la proyección de la Premier con la categoría de sus futbolistas nativos. Si Wenger construye el Arsenal con extranjeros es porque en Inglaterra no halla jugadores de toque. Reducir el número de foráneos no aumentará la calidad de los ingleses, pero quizás sí su cotización. "Hay demasiados egos y les ha costado muy caro", opinó ayer el irlandés Roy Keane, ex jugador del Manchester United. Pero los egos no han desaparecido con la derrota ante Croacia. Lo primero que hizo Beckham es aclarar que no piensa retirarse de la selección porque necesita otro partido para llegar a los 100.

La derrota también tiene efectos económicos. Las agencias de viajes creen que los ingleses viajarán más de vacaciones por la ausencia de Inglaterra en la Eurocopa. Para los pubs, en cambio, ha sido una pésima noticia porque el fútbol de verano invita a beber cerveza. Y también están de luto las casas de deporte, que dejarán de vender cientos de miles de camisetas de la selección. Ayer cayeron en Bolsa las acciones de Sports Direct (15%) y JJB Sports (3,4%). También las de Umbro (2,3%), que viste a Inglaterra.

El peor técnico de la historia

Los que están de moda se descartan a sí mismos (Mourinho) y los démodés se autopostulan (Capello). Así ha empezado uno de los grandes espectáculos del fútbol moderno: la contratación de un seleccionador para Inglaterra. El anterior, Steve McClaren, fue echado ayer a la hora del desayuno. Ha sido, estadística en mano, el peor de la historia: ha perdido el 28% de los partidos (5 de 18). Pero las estadísticas pueden verse de forma diferente: el mejor sería Venables, que sólo perdió uno de sus 23 partidos (4%), pero apenas ganó 11.McClaren estaba marcado desde el primer día: todo el mundo sabía que la primera opción era el brasileño Luiz Felipe Scolari, que prefirió seguir entrenando a Portugal en cuanto vio aparecer varias decenas de periodistas ingleses en su casa al rumorearse que era el favorito para suceder al sueco Sven-Goran Eriksson.La lista de candidatos es variada. Unos están desempleados (Shearer, Capello, Mourinho, Klinsmann), otros, en activo: O'Neill (Aston Villa), Redknapp (Portsmouth), Scolari (Portugal), Hiddink (Rusia), Coppell (Reading), Allardyce (Newcastle), Hughes (Blackburn), Bilic (Croacia)...

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007

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