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Pedro García asume que la deuda de RTVV no tiene fin

El ente recurre al crédito para pagar los vencimientos

Pedro García, director general de Ràdio Televisiò Valenciana (RTVV), compareció ayer "gustoso" en las Cortes para asumir abiertamente que la deuda de más de 1.100 millones de euros que arrastra la empresa pública no tiene fin. Glòria Marcos, diputada de Compromís que fue miembro del consejo de administración de RTVV, acusó al director general de pedir créditos para pagar los intereses de "una deuda sin salida que nadie sabe quién ni cómo se pagará". García negó haber pedido créditos para pagar intereses, pero confesó: "Recurrimos a la deuda que nos autoriza la Generalitat para pagar los vencimientos".

Marcos subrayó que la actual televisión pública es insostenible, que la política de contratación de personal y de subcontratación de producción de programas es ruinosa y sentenció: "Su modelo cuestiona el futuro de la televisión pública en el País Valenciano".

Nuria Espí, del PSPV, abundó en el asunto y citó el informe de la Sindicatura de Cuentas para recordar que la situación patrimonial de RTVV "está en un supuesto de disolución" desde 2005.

García, sin despeinarse, replicó que "la Generalitat garantiza el pago de la deuda de RTVV, lo mismo que el Estado garantiza la deuda de TVE".

RTVV consumirá este año avales de la Generalitat por 168 millones de euros. Los presupuestos para 2008 prevén que la Generalitat avale 188 millones de euros a RTVV. E introducen otra novedad, las empresas de radio y televisión vinculadas al ente, también tendrán capacidad para endeudarse en otros 24 millones.

El director general aireó negociaciones con la Consejería de Hacienda para diseñar un contrato programa que "garantice la estabilidad" de la empresa, pero sin mayor convicción. A renglón seguido deslizó que "una proyección" sobre el primer año de aplicación del contrato programa pactado para TVE en el Congreso estima "unas pérdidas un 50% superiores a las previstas". "No hay televisión pública rentable", dijo lacónico.

García destacó una inversión de 24 millones de euros en series de ficción producidas por empresas valencianas. Pero Espí estuvo rápida: "La mejor y mayor ficción que he visto en Canal 9 la ofrecen los informativos". Lo mismo que Marcos, que denunció la utilización de la ente al exclusivo servicio del PP. Como botón de muestra, ambas diputadas citaron la supresión del programa Solidaris porque puso en evidencia la situación de los inmigrantes que vivían en el antiguo cauce del Turia en Valencia.

"Somos limpios, transparentes y profesionales", replicó García, que atribuyó la supresión a criterios de programación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2007