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Aguirre logra imponer al empresario Cortés al frente de Ifema

El Ayuntamiento irá a los tribunales si el directivo sigue en una constructora

Con calzador, pero ha entrado. Desde ayer, el nuevo presidente del Comité Ejecutivo de Ifema -uno de los máximos órganos de control de la empresa ferial semipública- es Luis Eduardo Cortés, ex diputado del PP con Esperanza Aguirre. Su nombramiento es el desenlace de una soterrada guerra de poder entre el Gobierno regional de Aguirre y el municipal de Alberto Ruiz-Gallardón. De hecho, miembros del gobierno municipal ayer ya amenazaban con emprender medidas legales si el recién nombrado Cortés no dimitía del grupo empresarial Sacyr Vallehermoso, donde es presidente ejecutivo de la inmobiliaria.

Porque, para terminar de rizar el rizo, resulta que Sacyr Vallehermoso es la empresa que está realizando la ampliación de Ifema (construcción de dos naves para exposiciones que ocupan 20.000 metros cuadrados) y la misma empresa que iba a ser denunciada por el comité ejecutivo de la institución ferial por el retraso y el sobrecoste de esas obras.

La jugada no puede ser más perfectamente retorcida: uno de los gerifaltes del grupo empresarial que iba a ser denunciado se convierte en presidente de la entidad denunciante, de tal manera que denunciante y denunciado acaban siendo la misma cosa. Y listo. Fuentes consultadas por este periódico indicaron que el fin último de este nombramiento forma parte de la estrategia de Esperanza Aguirre para destronar a Fermín Lucas, actual director general de Ifema y hombre cercano a Ruiz-Gallardón.

"Todo el mundo sabe cómo se ha producido. Existe incompatibilidad ética y general. Por tanto, esperamos que dimita de la presidencia de Sacyr Vallehermoso. Y si no, tomaremos acciones legales", decía ayer Miguel Ángel Villanueva, delegado de Economía del consistorio. "Le corresponde a la Cámara de Comercio -que preside Salvador Santos Campano- explicar de dónde sale esto; Ifema no ha de ser un terreno de confrontación. Es una institución demasiado importante para jugar con ella", añadía. Y Santos Campano respondió: "No hay incompatibilidad porque la inmobiliaria, que es donde Cortés tiene su cargo, no tiene nada que ver con Ifema, aunque pertenezca al grupo Sacyr".

La institución ferial a la que ahora llega Cortés es uno de los motores económicos de la región, con ingresos de 1.800 millones de euros (el 1% del PIB) y unos 39.000 empleos inducidos. El capital de Ifema está controlado por el Ayuntamiento (31%), la Comunidad (31%), Caja Madrid (31%) y, a través de la Cámara de Comercio, por los empresarios (7%). En realidad el puesto de presidente del Comité Ejecutivo de Ifema le correspondería, según los estatutos de la institución, al presidente de la Cámara de Comercio, Salvador Santos Temprano. Pero éste en su día se lo cedió, a cambio de su aval para presidir la Cámara, a Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la Confederación Nacional de Empresarios (CEOE) y ahora a Cortés.

El empeño de Aguirre y de su vicepresidente, Ignacio González, ha conseguido aplacar las reticencias que inicialmente mostraron abiertamente los empresarios por el "intervencionismo político" y ayer, sin embargo, mostraron "su total apoyo" a Cortés. Desde el gobierno municipal insisten en la "incompatibilidad" de cargos y han preparado un detallado informe sobre el asunto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de noviembre de 2007