Marineros africanos abandonados por un armador portugués en Vigo
Una armadora portuguesa, Farline, ha dejado a seis marineros de origen africano abandonados desde hace diez días en el palangrero Bravo Aveiro, cuya tripulación completan otros tres marineros indonesios. El armador pretendía que los africanos volvieran a la mar pagándoles 400 euros por los tres meses de la anterior marea, lo que les llevó a pedir ayuda a la CIG . Han dormido en el barco desde que atracó en Vigo, alimentándose de los restos de víveres de la marea, porque el armador, según ellos, había prohibido abastecerles de comida. El empresario se comprometió ayer a pagarles hoy 800 euros mensuales y a costear a su repatriación. Los indonesios cobran 400 euros mensuales, pero no tienen contrato y no participaron en la protesta.


























































