Un gran temporal fuerza a Holanda a cerrar los diques

Avisos de inundaciones en Reino Unido por una tormenta en el mar del Norte

Una potente tormenta en el mar del Norte amenazó ayer a Reino Unido y Holanda con las peores inundaciones en décadas. El temporal produjo en Holanda daños valorados por las aseguradoras en medio millón de euros, y la subida de las aguas forzó el cierre de todos los diques del país. A pesar de que un tercio del territorio está bajo el nivel del mar, no se había tomado una medida similar desde 1976.

Las autoridades han clausurado por primera vez la barrera de Maeslant, que protege la entrada del puerto de Rotterdam, el mayor de Europa. Inaugurada en 1997, consiste en dos compuertas gigantescas situadas a ambos lados de un canal de 360 metros de ancho que se hunden en el agua y pueden replegarse en la orilla tras su uso. El tráfico marítimo del puerto estuvo cerrado hasta ayer por la tarde.

Durante la alarma marítima fue cerrada la otra gran barrera holandesa, llamada Oosterscheldekering, que protege la costa de Zelanda, situada al suroeste. En esta zona se produjo, en 1953, una tragedia al romperse los diques. Las aguas subieron 3,85 metros (esta vez lo han hecho 3,16 metros) y más de 1.800 personas perecieron ahogadas.

El Reino Unido vivió con más miedo que problemas las fuertes tormentas, con vientos de fuerza 8, que afectaron sobre todo la costa este y el cuadrante sur del país. Las autoridades lanzaron la alarma el jueves por la tarde, con avisos de posibles inundaciones en numerosas zonas costeras de Norfolk, Suffolk, Essex y Kent. La combinación de fuertes vientos, bajas presiones y marea alta hacía temer que el mar superara en algunos puntos hasta en dos metros su nivel habitual. Pero las aguas se quedaron 20 centímetros por debajo de las previsiones más pesimistas.

El primer ministro, Gordon Brown, presidió el jueves dos reuniones de emergencia del comité interministerial para casos de crisis, que volvió a reunirse ayer bajo la autoridad del ministro de Medio Ambiente, Hilary Benn. Pero ayer a primera hora de la tarde sólo seguía en vigor una de las ocho alertas por graves inundaciones inminentes y se daba por superada la etapa más crítica. La barrera del Támesis, que impide el acceso, río arriba, del agua de las mareas en momentos críticos, fue cerrada por la mañana como medida de prevención, pero el agua del mar no llegó a superarla. La alerta del jueves provocó el desalojo de miles de personas, pero muchos ya han vuelto a sus casas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 09 de noviembre de 2007.

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