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Pugna en Fomento por la exigencia de la Generalitat de codirigir las obras

Morlán defiende en Madrid un consorcio con todas las administraciones

La pretensión del Gobierno catalán y del Ayuntamiento de Barcelona de formar un consorcio con Fomento para codirigir las grandes obras, especialmente las del AVE, ha provocado una batalla interna dentro del ministerio. Pugna desigual, porque a favor de las administraciones catalanas se ha definido un alto cargo, el secretario de Infraestructuras, Víctor Morlán.

En contra, todos los demás. Las discrepancias han sido notables. Morlán se oyó la semana pasada un reproche inesperado: "Tienes síndrome de Estocolmo", le dijo un compañero del Ministerio, según confesó él mismo a sus colaboradores en Barcelona.

El Departamento de Política Territorial y el Ayuntamiento de Barcelona han notificado a su voluntad a Fomento, aunque de modo informal. El argumento que manejan es de dos tipos. El primero, político. Creen que un consorcio, similar al que dirigió las obras previas a los Juegos Olímpicos, pondría en evidencia la capacidad de colaboración entre las admnistraciones catalanas y el Gobierno central, más allá de otras discrepancias. El segundo argumento es técnico: Fomento, sostienen Generalitat y Ayuntamiento, no tiene en Cataluña una infraestructura suficiente como para controlar todas las obras que realiza.

Inversión cuantiosa

"Tiene razón la ministra, Magdalena Álvarez, cuando dice que la inversión es cuantiosa", explica un dirigente catalán y señala que, además de las obras del AVE de entrada a Barcelona, del túnel previsto por el centro de la ciudad y del trazado hasta Francia, están la ampliación del puerto y la terminal del aeropuerto. Una cantidad inmensa de trabajos sin haber reforzado la delegación del ministerio.

El cuarto teniente de alcalde de Urbanismo, Ramón García Bragado, reiteró ayer la voluntad del Consistorio de que se forme un consorcio que controle las obras y de que el Ayuntamiento esté en él con voz y voto. "Estamos trabajando en una propuesta para consensuar nuestra presencia en el control de las obras y posteriormente presentarla al ministerio. La propuesta no existe formalmente, o sea, que es extraño que ya se opongan". El responsable de Urbanismo precisó que, en cualquier caso, la propuesta será efectiva antes de que empiece a contruirse el túnel del Eixample.Ayer fue suspendida una de las reuniones informales que tenían que preparar el traspaso de Cercanías a la Generalitat. El asunto fue tratado en la última reunión del Cecof. Morlán le notificó a Manel Nadal, secretario de Movilidad, que no habría reunión y sugirió que no era importante porque "ahora ya no queréis Cercanías", dijo, en alusión a las declaraciones del consejero de Vicepresidencia, Josep Lluís Carod, en las que decía que en el actual estado, el traspaso no era deseable. Nadal le sacó del error: la Generalitat quiere las Cercanías y las inversiones para que funcionen.

La Generalitat pidió ayer a Fomento que retire los carteles que anuncian la llegada del AVE a Barcelona en diciembre y que utilice las vallas contratadas para pedir disculpas por el caos de Cercanías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de noviembre de 2007