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El corte ferroviario cuesta más de 200 millones

Preocupación y resignación se entrelazaron ayer en las reacciones de destacadas asociaciones de empresarios catalanes tras conocer que los servicios ferroviarios de Cercanías no recuperarán la normalidad hasta finales de este mes. Preocupación por los costes para usuarios y empresas y resignación porque las patronales admiten que "lo primero es la seguridad".

Pero, entre la preocupación y la resignación, también asomó cierta sorpresa. "Pensábamos que era cuestión de pocos días más. O se hicieron los cálculos de forma precipitada o han surgido nuevas sorpresas sobre el terreno de las obras, lo que implicaría que la planificación no fue la adecuada y que se desconocía el alcance del problema. Esperamos explicaciones técnicas", subrayó a este diario Miquel Valls, presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, una de las instituciones más activas en favor de mejores infraestructuras. "Casi un mes más es mucho tiempo", añadió.

"Estamos muy preocupados. Cercanías es imprescindible. El retraso se alarga mucho más allá de lo que habíamos descontado y desbordan unos costes que quisiéramos que se minimizaran", admitió por su parte Antoni Cañete, secretario general de Pimec, patronal catalana con cerca de 80.000 socios entre microempresas y pymes. El departamento de estudios de Pimec se ha atrevido a cuantificar el coste económico de este episodio, crispación aparte, a partir de lo que explican las empresas en la página web de la patronal y en sus respuestas al teléfono de atención al socio.

El coste superará, según sus cálculos, los 208 millones de euros, cifra que incluye desde partidas relativamente reducidas de gasto adicional en concepto de guardería, canguros o comidas fuera del hogar hasta el coste del uso obligado del transporte privado (combustible, peajes, aparcamiento...). Pasando por la pérdida de tiempo en la empresa debido al tiempo de transporte adicional o por el lucro cesante de los autónomos que deben reducir su jornada laboral por el colapso de infraestructuras. El coste medio por día laborable ascendería a 6,7 millones.

"Nos preocupa el aumento de los costes, pero ahora no es tanto el momento de cargar las tintas como de exigir que se priorice la seguridad y la calidad constructivas y a largo plazo. La alta velocidad es prioritaria, pero Cercanías es lo primero", añadió además Antoni Abad, presidente de la patronal Cecot.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de noviembre de 2007