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Gallardón se muda a Cibeles

El nuevo Ayuntamiento vale 440 millones

Alberto Ruiz-Gallardón se instala el lunes en el Palacio de Telecomunicaciones de Cibeles.- La operación se ha logrado con permutas por valor de 360 millones de euros y obras de 77

Comienza el cambio. El de un Ayuntamiento por una Casa de Correos. Y el de una Casa de Correos que intentará convertirse en un Ayuntamiento. Si no hay incidentes de última hora y el mobiliario de la nueva sede lo permite la semana que viene, esta mañana se celebrará la última Junta de Gobierno en la plaza de la Villa. Tras cuatro siglos en el mismo lugar, Alberto Ruiz-Gallardón será el primer alcalde de la historia de la Villa de Madrid que cambie de ubicación el Ayuntamiento. [VER INFOGRAFÍA]

El alcalde será el primero en cuatro siglos que cambie la sede municipal

Uno de los edificios que ha permutado es el del actual Instituto Cervantes

Hasta 2009 no estará acabado. Tendrá un auditorio y dos salas de arte

La oposición critica el alto coste de la obra y la falta de transparencia

A partir del próximo lunes, el alcalde se sentará en su nuevo despacho, dos meses más tarde de lo previsto y mucho más ancho que hasta ahora. Una operación llena de matices simbólicos, culturales, políticos y económicos. Y precisamente, este último apartado es el que arroja la información más concreta.

El Ayuntamiento invertirá, si no hay más desviaciones en el presupuesto, unos 77 millones de euros en obras y material de acondicionamiento de su futura sede. Pero para conseguirla tuvo primero que deshacerse de unos 360 millones en patrimonio que poseían los madrileños y que ha permutado con la Administración central por el Palacio de Telecomunicaciones.

La adquisición de lo que quiere el Consistorio que pase a llamarse Palacio de Cibeles ha venido precedida por un variado cambio de cromos. Primero, una parcela en el PAU de Sanchinarro de 51.743 metros cuadrados valorada en 93 millones de euros. Luego, un local en la calle Hermanos Álvarez Quintero valorado en 1.160.000 euros y otro en el paseo de los Olmos que costaba 469.583 euros. A última hora, el Ayuntamiento tuvo que comprar también, por 132 millones, el edificio que tenía alquilado en el 41 de Capitán Haya para entregárselo al Ministerio de Ciencia y Tecnología. Y finalmente, el Ministerio de Cultura se quedará también con el edificio Cariátides en la calle de Alcalá 49, antigua sede del Banco Central y ahora hogar del Instituto Cervantes.

Este último inmueble, quizá el más llamativo de cuantos se ha desprendido el Consistorio, fue tasado en unos 140 millones de euros. Además, Correos se reserva 2.886 metros cuadrados de su antiguo edificio para seguir prestando servicio a los madrileños. En total, 360 millones de euros en solares y edificios para conseguir el palacio.

Respecto a las permutas, el Ayuntamiento alega que el patrimonio de los madrileños sigue teniendo el mismo valor. No han perdido nada, insisten. Sólo que ahora, en vez de estar distribuido en varios inmuebles, está en uno solo. "Como el que en vez de calderilla, tiene su dinero en un solo billete", explican fuentes municipales. Una calderilla que la oposición denuncia que podría haberse destinado a equipamientos para los ciudadanos distribuidos por toda la ciudad.

Las obras del palacio de Gallardón se realizan sobre la base del proyecto del estudio de arquitectura Arquimática -ganador del concurso público- y costarán alrededor de 77 millones de euros, incluidos los honorarios y coste del proyecto de los arquitectos. Las obras se dividen en dos fases: la que comprende el área administrativa, valoradas en unos 25 millones de euros, y la que afecta a la zona institucional y cultural, que están presupuestadas en más de 50 millones de euros.

El Ayuntamiento insiste en que la mudanza al edificio diseñado por Antonio Palacios y Joaquín Otamendi en 1909 responde claramente a la voluntad de abrir las instituciones al ciudadano y recuperar un edificio emblemático para los madrileños. De ahí, dicen, las grandes dimensiones de la parte cultural, de la que, sin embargo, sólo serán de uso totalmente público 18.487 metros cuadrados de los 44.084 de los que dispone el palacio.

En esa zona, cuando se entregue en 2009, habrá un auditorio de 300 butacas, dos salas de exposiciones de 5.000 y 3.000 metros cuadrados, una cafetería en la terraza, una tienda de recuerdos y un mirador en lo alto de una de las torres. Todo un parque temático de la Administración pública.

Pero en lo que será tangible a partir del lunes, se mudarán a la nueva sede el alcalde, el área de vicealcaldía y las tres áreas de coordinación que engloba. El resto de concejalías, así como los grupos municipales de la oposición, permanecerán en el edificio de la plaza de la Villa, que data de 1629, y en el anexo del número 71 de la calle Mayor.

La cafetería del nuevo edificio, una de las propuestas más atractivas del proyecto, explican fuentes municipales, será pública y estará abierta hasta la noche. Tendrá una terraza situada en lo alto de la torre principal.

El antiguo patio de Correos alojará el salón de Plenos, el órgano central del Ayuntamiento. Un espacio de 1.779 metros cuadrados que sustituirá a la antigua y vetusta sala donde se han aprobado todas las decisiones que ha tomado el Ayuntamiento en los últimos 400 años. Esa zona mantendrá el antiguo lucernario del patio de Correos y varios niveles por debajo que servirán de almacenes y auditorios.

La ubicación y el aspecto del futuro despacho del alcalde ha sido uno de los secretos que mejor ha intentado guardar la actual corporación. Su despacho estará en la planta cuarta del edificio, tendrá forma pentagonal y ganará en espacio. Concretamente 28 metros cuadrados, que se sumarán a los 50,38 de los que ya disfrutaba en la plaza de la Villa. Y vistas: el alcalde mejorará con el paisaje que verá tras sus dos nuevos ventanales. Desde ahí podrá verle la coronilla a la diosa Cibeles y la fachada de la Casa de América.

La oposición no está nada contenta con cómo se ha ejecutado todo el proceso de mudanza. Especialmente con su falta de transparencia. "Es una falta de respeto el oscurantismo que practica el gobierno de Gallardón", critica el portavoz del grupo municipal socialista, David Lucas. "Estamos en la oposición, pero representamos a miles de ciudadanos y ciudadanas de Madrid. Es inadmisible que, a estas alturas, nos estén ocultando cómo va a ser el nuevo Ayuntamiento", insiste. Lucas denunció también el coste de la obra.

Algo parecido piensa Ángel Pérez (IU): "Es una absoluta desproporción que se destine tanto dinero a esta instalación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 2 de noviembre de 2007