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El Parlamento fuerza la evaluación de los contenidos de ETB

Los grupos del Gobierno pactan con el PSE diez recomendaciones al ente

La oposición ha logrado que el Parlamento evalúe el ya vencido contrato-programa de Euskal Irrati Telebista (EITB) y emita sus recomendaciones para el próximo. La ponencia creada en 2005 con el voto en contra de los grupos del Gobierno, que estimaban que la evaluación debían llevarla a cabo el propio ente público y el Ejecutivo, ha cerrado su trabajo con un acuerdo entre el tripartito y el PSE-EE.

El acuerdo incluye una valoración positiva del funcionamiento de la fórmula del contrato-programa, pedida por el Parlamento desde 1993 y puesta en marcha en 2002, y una batería de diez recomendaciones que el ente público debe atender en el próximo contrato programa. El PP, por cuya iniciativa se creó el grupo de trabajo, se ha descolgado finalmente del consenso. Su portavoz en la ponencia, Carlos Urquijo, explicó que considera "demasiado generales" las recomendaciones, que a su juicio "no obligan a mucho", y tachó de "decepcionante" el resultado.

Se recomienda a EITB el fomento de valores cívicos de la cultura de la paz

El ente debe limitar la adquisición de programas de producción ajena

Una de las recomendaciones abre la puerta a la evaluación por parte de una entidad "externa e independiente" de los contenidos de la programación y de su tratamiento, incluidos los espacios informativos y los debates, sobre los que la oposición tiene muchas quejas. La intervención se justifica en la "importancia de que los contenidos de EITB reflejen el carácter plural de la sociedad vasca". La utilización del ente público en beneficio del Gobierno y de los planteamientos y el imaginario nacionalistas es una queja constante de los partidos de la oposición.

Otra de las recomendaciones insta a EITB a que incluya entre sus objetivos fundamentales y estratégicos "el fomento de valores cívicos, de la cultura de la paz y la defensa de los derechos humanos", con el correlativo rechazo al uso de la violencia y la extensión de la consideración social hacia sus víctimas.

La ponencia ha considerado también que el ente debe limitar la adquisición de programas de producción ajena, en coherencia con la contención presupuestaria que practica en las plantillas. También se le aconseja que atienda a la calidad del euskera que utiliza en la programación.

El Gobierno y EITB ultiman un nuevo contrato programa para el período 2007-2011, que incorporará estas recomendaciones, según señaló a este periódico el director del gabinete del director general, Manu Castilla. La dirección de EITB está satisfecha del resultado de una ponencia a la que temía, igual que los grupos del Gobierno, y que finalmente ha servido para dar el visto bueno a su actuación. Los indicadores señalados originalmente "se han visto satisfechos en muy alto grado, tanto en el ámbito de la gestión económica como en el de los resultados obtenidos ante la sociedad y los estándares de calidad alcanzados", reza el dictamen que aprobará en breve la Comisión de Control de EITB.

"La ponencia ha entendido que con la digitalización estamos en un momento tan clave como el de la puesta en marcha hace 25 años, y ha respondido con el consenso para apoyar los medios públicos", señaló Castilla. EITB "no esperaba", confesó, "una valoración positiva tan rotunda" y la agradece especialmente en lo tocante a la cuestión presupuestaria. "Hemos sufrido con un presupuesto muy restrictivo y no hemos tenido déficit ningún año". señaló. Respecto a las diez recomendaciones, Castilla anunció que EITB "las va a seguir, porque responden en todos los casos a temas de interés y son ya líneas de trabajo que estamos llevando a cabo".

Sin embargo, adelantó que algunas resultarán difíciles de concretar. Una de ellas será esa evaluación de contenidos por un organismo externo e independiente. EITB no tiene intención de someterse en solitario a ese escrutinio, sino que lo haría en un marco comparativo, con el resto de las televisiones públicas, y siempre que se dé con un instrumento aceptado por todas, equivalente al que mide las audiencias, que hoy por hoy no existe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 2007