Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:PEDRO LUIS URIARTE | Presidente de la Agencia Vasca de Innovación

"Mantener el nivel de vida exige destacar en innovación"

Euskadi ocupa el puesto 55 en el ranking de innovación de las 200 regiones europeas. Uriarte está convencido de que en 2025 se puede alcanzar las primeras posiciones

Pedro Luis Uriarte (Bilbao, 1943) afirma que le encantan los retos. Debe de ser cierto porque quien fue consejero de Economía y Hacienda y consejero delegado del BBVA ha aceptado presidir la Agencia Vasca de Innovación (Innobasque), uno de los proyectos más promocionados por el lehendakari, Juan José Ibarretxe. Además, lo hace sin sueldo y se ha comprometido a convertir a Euskadi en el referente europeo en innovación.

Pregunta. ¿Es realista aspirar al podio europeo?

"Necesitamos más inmigración porque tenemos una población pequeña"

"Para competir debemos elevar la cualificación de los profesionales"

Respuesta. Ocupamos el puesto 55 en el ranking entre 200 regiones, y nuestro programa permitirá encabezarlo hacia el 2025. No es un capricho; es necesario si queremos mantener el nivel de vida. En un mundo tan cambiante hay que generar mucho valor añadido. Tenemos que mejorar en calidad, eficiencia e internacionalización, y empezar a apostar por ciencia, investigación, tecnología e innovación. Innobasque actuará como foro para aunar capacidades y esfuerzos. Ya contamos con 200 líderes de los centros tecnológicos, las universidades; las empresas, y las instituciones. El objetivo es incorporar 300 más en diciembre y 1.000 en diciembre del 2008.

P. ¿Cuáles son los principales obstáculos?

R. Necesitamos más inmigración porque tenemos una población pequeña y envejecida. Las universidades tienen que transformarse porque no son punteras y tenemos fuga de cerebros, pero contamos con lo necesario para pararla: una economía competitiva, puestos atractivos y capacidad para contratar. Hay que crear unidades empresariales más grandes para internacionalizarnos. Frente a todo eso, tenemos unas inmensas capacidades personales: proyectos como Donostia Physics Center, CIC Biogune y la candidatura a la Fuente de Neutrones demuestran que somos atractivos.

P. Ante la segunda transformación económica, ¿qué lecciones de la primera hay que recordar?

R. En los años ochenta, enderezamos una situación dramática por la sintonía entre el sector público y el privado. Debemos mantenerla y se está haciendo gracias al Plan Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación. Además, como entonces, hemos de abandonar los sectores menos competitivos y fijar nuevas áreas estratégicas. Las que señala el plan -biociencias, biotecnología y energía- son un acierto, pero hay que hacerlas más competitivas. Ya que no podemos competir con salarios bajos, tenemos que elevar la cualificación de la mano de obra y destacar en calidad e innovación.

P. ¿Ha descuidado el Gobierno a las universidades frente a los centros tecnológicos y científicos?

R. Tal vez, pero ahora va a dedicar más recursos. Su papel en investigación e innovación es decisivo, pero ya están transformándose y pronto darán un salto de gigante. La universidad, las empresas y los centros tecnológicos tienen que acercarse, y el foro de Innobasque lo facilitará. Del I+D vasco, un 80% del esfuerzo es privado, el 10% público y el otro 10% de las universidades.

P. Se han creado muchos órganos relacionados con I+D+i, y los gestionan tres departamentos, Educación, Industria y Sanidad. ¿No es un paisaje disperso y confuso?

R. Innobasque quiere aglutinar esfuerzos. Vamos a fusionarnos con el Cluster del Conocimiento y Eurobulegoa [Agencia Vasca para el Desarrollo de la I+D Internacional], y a federarnos con Euskalit [Fundación Vasca para el Fomento de la Calidad]. En el Consejo Vasco de Ciencia, Tecnología e Innovación están representados los tres departamentos, las diputaciones y las universidades. Por primera vez, un órgano coordina a todos.

P. El Gobierno está detrás de todas esas iniciativas. ¿No es una política intervencionista?

R. La economía vasca es fundamentalmente privada. El sector público no es intervencionista sino que incentiva y acompaña en las iniciativas. Respalda a la iniciativa privada; no la sustituye. El 35% de la tecnología que se genera en España corresponde a los centros vascos, cuando el peso de nuestra economía apenas supera el 6%. Nuestras enormes capacidades tecnológicas hubieran sido impensables sin apoyo público. La segunda transformación no será posible sin él.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 2007