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Discriminación

Existen muchas formas de discriminación. Las hay evidentes (el despido de una mujer embarazada) y, por tanto, fáciles de atajar (nulidad del despido), y las hay sutiles y, consecuentemente, mucho más eficaces. Se las califica como "discriminación indirecta" y son muy difíciles de demostrar. Sin embargo, en los últimos tiempos estamos asistiendo a una serie de decisiones que tratan de combatir determinados comportamientos empresariales "legales" pero en los que se perjudica a las mujeres en su desenvolvimiento profesional.

Así sucede con una sentencia de un juzgado de Barcelona, que ha estimado que el sistema de promoción seguido por unos grandes almacenes incurre en discriminación indirecta por razón de género.

Dos son los argumentos que han servido, en esencia, para fundar la existencia de tal discriminación: por un lado, la subjetividad de los criterios utilizados (libre designación), y, por otro, sus efectos, la casi total ausencia de mandos femeninos promovidos. El sistema de promoción se caracterizaba por no permitir que los interesados pudieran solicitar la promoción, al "estar mal visto". Tal oscuridad se traducía en la discrecionalidad del proceso, que daba como resultado una clara desproporción entre el número de hombres y mujeres promovidos. No debe olvidarse que para constatar la existencia de discriminación es válido el uso de estadísticas que pongan de manifiesto el hecho de que determinadas actitudes legales de la empresa impiden que los colectivos discriminados puedan ocupar determinados puestos de trabajo o ejercitar determinados derechos.

Frente a la evidencia de los datos, la empresa alegó que a las mujeres no les interesaba la promoción por motivos familiares. Pero para el órgano judicial, justificar en las cargas familiares que el sistema de promoción condujera a la desigualdad de género encerraba ya una discriminación indirecta.

Por ello se estimó que tal sistema, aun cuando efectuado conforme al convenio, era aplicado por la empresa de forma que discriminaba a las mujeres, al impedirles que pudieran acceder, por causa de serlo, a puestos de responsabilidad en igualdad de oportunidades que los hombres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 27 de octubre de 2007.

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