Cuatro encapuchados roban y apalean a una pareja en su casa de Ventalló

Tercer asalto de un domicilio en el Alt Empordá en 40 días

La comarca del Alt Empordà ha vuelto a ser el escenario de un nuevo asalto violento a una vivienda. Cuatro encapuchados irrumpieron el pasado viernes en el domicilio de un matrimonio de jubilados que pasa temporadas en Ventalló, según informaron los Mossos d'Esquadra. Los ladrones propinaron una paliza al marido, de 71 años, y también golpearon a la esposa, antes de apoderarse de un ordenador, documentación y dinero. La pareja tuvo que ser atendida de sus lesiones en el Hospital de Figueres, aunque ayer ya fueron dados de alta.

Los hechos sucedieron al atardecer del viernes, cuando el marido salió al porche y se encontró cara a cara con los asaltantes, que habían entrado en su jardín. Sin darle tiempo a reaccionar, los delincuentes, con la cara cubierta y guantes en las manos, la emprendieron a golpes con el propietario y le obligaron a entrar en la casa, situada en las afueras del pueblo. Una vez dentro del domicilio, los ladrones no dejaron de golpear al dueño y también se enfrentaron con su mujer, de 70 años, a la que también agredieron. Después, ataron al matrimonio de pies y manos y se dedicaron a revolver toda la casa en busca de un botín.

Según las primeras investigaciones, los asaltantes se llevaron un ordenador, una cámara de fotos, un teléfono móvil, documentación personal y dinero en metálico, aunque se desconoce la cantidad exacta.

Tras la marcha de los asaltantes, el marido pudo deshacerse de sus ataduras, liberó a su mujer y llamó por teléfono a un familiar, que avisó a la policía. Los agentes encontraron a la pareja presa del pánico y con fuertes contusiones, por lo que avisaron a una ambulancia que los derivó al Hospital de Figueres. El suceso se vivió con preocupación en Ventalló, una tranquila población ampurdanesa de 800 habitantes, cercana a Figueres. "No había pasado nunca algo así. Fíjate que nosotros dormimos con la puerta abierta en verano", explicó una vecina del matrimonio asaltado. La urbanización donde residen está aislada del centro del pueblo y normalmente viven siete vecinos. La pareja agredida reside habitualmente en Francia y pasa temporadas en el pueblo. Su casa es la más alejada y, además, está enfrente de un chalet deshabitado.

La alarma crece entre los habitantes de las urbanizaciones y las casas aisladas del Alt Empordà. El pasado 19 de octubre, dos individuos con la cara tapada irrumpieron en un chalet de Roses, rompieron la mandíbula a su dueña y se llevaron 100 euros. El 18 de septiembre, otros cuatro encapuchados retuvieron y golpearon a una familia en el Far d'Empordà y se llevaron dinero y joyas.

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