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El metro de Palma cerrará varios meses por fallos del proyecto

La obra, inaugurada por Matas antes del 27-M, se ha inundado tres veces

El nuevo metro de Palma, estrenado por el ex presidente balear Jaume Matas (PP) la pasada primavera en plena precampaña, hace agua, se inunda y pone en peligro a los usuarios. Los trenes no pueden circular desde hace semanas, por la llegada de la temporada de lluvias y el servicio estará paralizado durante meses.

El nuevo Ejecutivo de centro izquierda, presidido por Francesc Antich (PSOE), afirmó ayer que se deberá rehacer completamente la obra para solventar todos los defectos motivados por un "error garrafal" del proyecto. "La infraestructura tiene problemas importantes y graves de diseño y funcionales de arquitectura y, además, ha sido hecha con prisas", reseñó el director general de Transportes, Antoni Verger, del Bloc Nacionalista.

La primera línea del suburbano de Palma, un tramo de 7,2 kilómetros con nueve estaciones, une el centro de la ciudad con el campus universitario. Fue el proyecto estrella del Gobierno de Matas, señalado como ejemplo de modernidad y calidad. Los cálculos de ocupación eran de dos millones de usuarios al año. Las 15.000 estudiantes y profesores universitarios serán los más afectados por el cierre. Para mitigar el impacto funciona una línea de autobuses. El coste final de las obras fue de 312 millones, un 32% más de lo previsto.

En cuatro semanas -entre agosto y septiembre- la mayoría de las estaciones se inundaron tres veces. Las redes de evacuación de aguas y recogida de pluviales de la calle son defectuosas, la lluvia penetra en los túneles por las rejillas de ventilación y las juntas de las placas de hormigón. Las bocas de las estaciones se convierten en zonas que la acumulan. En una parada el agua acumulada subió hasta los dos metros de altura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de octubre de 2007