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Iberdrola invertirá 8.600 millones en energía eólica

La eléctrica venderá activos valorados en 3.000 millones

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, presentó ayer en la Bolsa de Madrid el plan estratégico de la compañía 2008-2010. Las principales magnitudes de dicho plan son: inversiones netas de cerca de 15.000 millones en tres años; especial atención a la energía eólica, a la que se destinará la mitad de la inversión prevista, 8.600 millones de euros; desinversiones en activos no estratégicos por valor de 3.000 millones; apuesta por los mercados de EE UU, Reino Unido, México y Brasil y desarrollo de los negocios eléctricos regulados (transporte y distribución de electricidad). A éstos destinará 5.800 millones (32% de la inversión global).

Hasta septiembre, la compañía ha ganado 1.630 millones de euros

Si el plan culmina con éxito, Iberdrola espera ganar 3.500 millones netos en 2010, el doble de los beneficios que obtuvo el año pasado. Con una previsión que alegrará a los accionistas: el beneficio por acción -y el dividendo- crecerá anualmente una media del 11%.

El núcleo del plan a tres años consiste en digerir los grandes bocados propinados en los mercados internacionales (compra de la compañía escocesa Scottish Power por 17.100 millones y de la estadounidense Energy East por 6.400 millones) y apostar por lo seguro: la energía eólica y los negocios regulados, en los que no hay margen de sorpresa sobre ingresos y gastos.

Valor en Bolsa

El escenario elegido por Sánchez Galán para presentar sus planes, la Bolsa, no es casual. La Bolsa es el espacio el que Iberdrola ha logrado multiplicar 4,5 veces su valor desde 2000, hasta alcanzar una capitalización de 55.000 millones de euros. Y es la Bolsa la que ha convertido a Iberdrola en un bocado difícil de tragar incluso por gigantes como EDF o E.ON. "Valemos más que todas las constructoras [españolas] juntas" proclamó ayer Sánchez Galán. Todo un mensaje a un sector, el del ladrillo, que ha entrado con fuerza en el sector energético (Acciona, en Endesa; ACS, en Fenosa y en la propia Iberdrola, y Sacyr, en Repsol), hasta el punto de aspirar a reordenar el mapa energético nacional.

Sánchez Galán, apuntalado por las compras realizadas y calmado por las declaraciones del ministro de Industria Joan Clos -contrario a nuevas operaciones de fusión en España- saca pecho. Por capitalización bursátil, explicó el empresario salmantino, Iberdrola es la cuarta compañía eléctrica del mundo (tras EDF, E.ON y Suez) y es líder mundial en el sector eólico, con 7.300 Megavatios que, se convertirán en 13.600 en 2010.

Junto a la vertiente ecológica de la compañía, Sánchez Galán se esforzó por vender el carácter internacional de la empresa. En este sentido, destacó que la actividad en el exterior supondrá el 70% de las inversiones totales, y que del total de esta partida (24.200 millones si se incluye la compra de Energy East y las desinversiones previstas) Estados Unidos recibirá el 35% y Reino Unido un 24%. Del Ebitda (beneficios antes de impuestos y amortizaciones) previsto para 2010, el 23% procederá de Scottish Power, frente al 33% de España y el 10% de Estados Unidos.

Con una deuda que ronda los 23.000 millones de euros, Iberdrola prevé vender activos no estratégicos -que no precisa- por importe de 3.000 millones de euros. Los gestores de Iberdrola sólo adelantaron al respecto una idea: si hay una participación que no está venta es la que mantiene la compañía en Gamesa (18,25%), fabricante de aerogeneradores. Sobre el futuro de las participaciones "portuguesas" (9,5% de EDP y 4% de Galp), silencio.

Hasta septiembre de este año, Iberdrola registró un beneficio neto de 1.613 millones de euros, lo que supone un incremento del 30,5%. El beneficio bruto de explotación de la compañía alcanzó los 3.811,6 millones de euros, un 29,9% más que el registrado entre enero y junio de 2006. Además, la cifra de ventas de la eléctrica se incrementó un 39,5%, hasta 11.376,5 millones de euros.

La integración de Scottish Power, consolidada en sus resultados desde el 23 de abril, contribuyó al beneficio neto con 320 millones. La compañía cerró los nueve primeros meses del año con una capacidad instalada de 40.749 MW, un 45,2% más que en el mismo periodo de 2006. En Bolsa, Iberdrola cerró ayer a 10,86 euros, con un retroceso del 1,36%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2007