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Las viviendas visadas caerán un 16% este año

Cuando en un gráfico la curva de viviendas terminadas crece y se cruza con otra de pisos visados que cae, se avecina el peligro. "Si hoy bajan los visados, más adelante se pararán las obras", advirtió ayer José Antonio Pérez, responsable del área de investigación del Instituto de Práctica Empresarial (IPE). El directivo estimó que las viviendas visadas caerán un 16% este año, mientras las terminadas crecen. De no ser reabsorbidos por otros sectores, el frenazo inmobiliario puede cobrarse de 30.000 a 40.000 empleos, calcula Pérez.

El sector inmobiliario valenciano, que representa un 15% del total español, se frenará a mediados o finales de 2008. Sólo el crecimiento del paro convertiría la desaceleración en crisis, dicen en IPE.

Aunque extrañe, en este contexto recesivo no se prevé una caída de los precios, al menos en la vivienda nueva, pese a que se está produciendo una caída de las ventas. "Los promotores se están planteando reajustes, nuevas estrategias y, más que rebajar los precios, están buscando facilidades financieras para que los clientes puedan comprar", explica Pérez. Entre esas facilidades está, por ejemplo, ampliar los años de amortización de la hipoteca hasta 50 años. El sector, según IPE, tiene que readaptarse: "Si siguen construyendo como en los pasados cinco o seis años sin tener en cuenta los cambios", los resultados serán dramáticos para muchas empresas. Se abre el periodo para los inmuebles de servicios (hoteles, grandes superficies o infraestructuras deportivas) y también los residenciales a la carta.

La Comunidad Valenciana cuenta con un 97,8% de hipotecas sobre el número de inmuebles vendidos, el volumen de negocio hipotecario mueve 36.726 millones de euros, con un crecimiento del 5% respecto a 2006 y una hipoteca media de 143.218 euros, según IPE. La tasa de morosidad ha crecido, pero todavía es muy baja y el número de insolvencias, aunque se ha doblado de 2006 a este año, representan unas 500.

El boom inmobiliario, declaró Pérez, ha obligado a las parejas a disponer de dos salarios para pagar la hipoteca. El alquiler todavía no cotiza al alza y la VPO no arrancará hasta que haya suelo más barato. Como anécdota, Pérez comentó cómo los bufetes de abogados se encuentran cada vez más con parejas que se separan y que se ven obligadas a seguir compartiendo casa. "Las políticas deben favorecer la accesibilidad a los pisos", apostilló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de octubre de 2007