El conflicto de Irak

EE UU lanza un ataque en el feudo chií de Bagdad y causa 49 muertos

Al menos dos niños fallecen en la ofensiva contra el barrio de Ciudad Sáder

Agencias

Tropas estadounidenses que contaron con apoyo aéreo lanzaron ayer una ofensiva contra el feudo chií en Bagdad, Ciudad Sáder. El objetivo de la operación era al parecer un líder de la milicia del Ejército del Mahdi, considerado responsable de varios secuestros. En la operación murieron "49 criminales", según el Ejército de EE UU. Pero periodistas de varias agencias de noticias vieron a dos niños de alrededor de un año de edad entre las víctimas. Fuentes militares norteamericanas declararon que las tropas de tierra no tenían "constancia de víctimas civiles".

El enfrentamiento empezó por la mañana cuando, según fuentes estadounidenses, rebeldes chiíes abrieron fuego con granadas y ametralladoras contra soldados que se movían en las calles de Ciudad Sáder, un barrio de más de un millón de habitantes al este de Bagdad, y principal feudo del clérigo chií radical Múqtada al Sáder.

Las tropas estadounidenses respondieron al fuego y pidieron el apoyo de las fuerzas aéreas. Sobre Ciudad Sáder revolotearon helicópteros y se levantaron nubes de humo negro visibles desde lejos. Los choques se saldaron con 49 víctimas entre los rebeldes, seis de ellas por fuego aéreo, según EE UU. La policía iraquí y fuentes hospitalarias contabilizaban al menos 13 fallecidos, entre ellos una mujer y tres niños, y 69 heridos.

Los estadounidenses apuntaron a que el hombre objeto de la operación era un líder de los llamados grupos especiales del Ejército del Mahdi, un grupo formalmente fiel a Múqtada al Sáder, responsable de secuestros de soldados y civiles, y financiado, entrenado y armado por Irán. Los portavoces no precisaron si el objetivo fue capturado o murió durante la operación.

"Estábamos paseando, era de mañana, y de repente unas bombas cayeron, y oí a los niños gritar", relató una mujer que asistió a la ofensiva. "Fue un ataque bárbaro", dijo un partidario del clérigo Al Sáder. "La mayoría de los fallecidos son niños, mujeres y ancianos, lo que ilustra la monstruosidad de estos ataques indiscriminados en una zona tan densamente poblada", dijo.

Varias agencias fotografiaron los cadáveres de dos niños, uno de ellos con un pañal, en el suelo del depósito. Según sus familiares, murieron por el fuego de un helicóptero mientras dormían en su casa.

Pese a que los suníes, que tenían el control de Irak durante la época de Sadam Husein, fueron hasta hace poco el principal semillero de la insurgencia, la comunidad chií representa un problema que ha ido creciendo para las fuerzas de la coalición.

La acción de los grupos bajo el mando del clérigo chií Múqtada al Sáder causan importantes daños desde el principio de la insurgencia, pero el grueso de los ataques y de las bajas sufridas por la coalición internacional liderada por EE UU se debía los suníes. La intensidad de la insurgencia chií, sin embargo, ha ido creciendo, y durante el verano superó en cuanto a ataques mortales la de los suníes.

En agosto, los mandos militares norteamericanos ordenaron un ataque a gran escala contra Ciudad Sáder, también con la utilización de fuerzas aéreas. En esa ocasión, 32 personas fallecieron y 12 fueron capturadas.

A finales de agosto, Al Sáder decretó la suspensión de todas las actividades violentas del Ejército del Mahdi durante seis meses, como gesto de buena voluntad hacia EE UU y el Ejecutivo del chií Nuri al Maliki. La decisión fue tomada tras un duro enfrentamiento entre milicianos del Mahdi y de grupos chiíes rivales, en el que murieron al menos 52 personas. Pero la decisión del clérigo no ha sido acatada por facciones de esta milicia, que han continuado sus maniobras de hostigamiento hacia las tropas de la coalición y las milicias chiíes rivales.

Los de Ciudad Sáder no fueron los únicos enfrentamientos ayer en Irak. Operaciones del Ejército iraquí en varias zonas del país causaron siete muertos y la detención de 39 personas.

Cuatro policías iraquíes y un soldado estadounidense fallecieron en distintos ataques. Con esta baja, el número de soldados de EE UU muertos en el país árabe asciende a 3.831 desde que se iniciara la invasión en marzo de 2003. Además, cinco cadáveres fueron hallados en distintos barrios de Bagdad, con señales de tortura, las manos atadas y los ojos vendados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de octubre de 2007.

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