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La riada en Alicante destrozó 1.200 casas, 1.500 coches y varios kilómetros de viales

32 inmuebles de tres municipios han sido precintados y tendrán que ser demolidos

El rastro de las inundaciones por desbormientos de ríos y barrancos en la comarca alicantina de La Marina Alta es llamativo. Una primera evaluación de los daños materiales apunta que hay 1.200 inmuebles inundados (la mayoría casas particulares), 1.500 vehículos dañados, decenas de kilómetros de caminos rurales, carreteras locales y tramos de paseo marítimo destrozados, así como dotaciones muncipales, centros de salud y cívicos anegados. La catástrofe se ha cebado de manera especial en El Verger, Els Poblets y Dénia, donde deberán ser demolidas 32 casas.

El grueso de los daños materiales por el episodio de lluvias torrenciales del viernes en el norte de la provincia de Alicante se acumuló en el último tramo del curso del río Girona, en los municipios de Beniarbeig, El Verger, Els Poblets, y en su desembocadura, en la playa de Les Marines de Dénia. Mientras se recuperaba poco a poco la normalidad y en El Verger era enterrada María Encarnación Sastre, de 89 años, única víctima mortal de la catástrofe, los ayuntamientos hacían ayer balance de lo ocurrido.

En Beniarbeig, donde la rotura parcial del puente evitó una inundación más dañina, la riada afectó a 15 viviendas y causó desperfectos en 30 coches. El puente destruido, una estructura de principios del siglo XX, será sustituido por una plataforma provisional que el Ejército de Tierra ha encargado instalar esta misma semana al Regimiento de Ingenieros número 11 de Salamanca.

Las viviendas afectadas por la riada en El Verger se cuentan por centenares; unas 450 según fuentes municipales, de las cuales 150 no serán habitables hasta pasadas varias jornadas, ya que sus plantas bajas han sido arrasadas. En este pueblo, los técnicos de los servicios de emergencias han precintado cuatro casas por peligro inminente de derrumbamiento, aunque el número podría elevarse a la espera de los informes últimos de los técnicos. Estas viviendas serán demolidas. La tromba de agua también derribó un bloque de tres plantas, levantado en la orilla del cauce del río, a la altura del puente intermedio de los tres que salvan el cauce del Girona a su paso por este núcleo urbano. El temporal arrastró un centenar de vehículos y destruyó huertos de naranjos en ambos márgenes del río.

En Els Poblets, el Ayuntamiento ha cifrado en 400 los inmuebles inundados, de los cuales 370 son casas particulares y el resto bajos comerciales. El Ayuntamiento precintó ayer 20 casas que serán demolidas. En este municipio, la riada de cañas, lodo y piedras dañó 80 coches y causó desperfectos en la oficina de Turismo y en un centro cultural municipal.

En la playa de Les Marines de Dénia, el Ayuntamiento ha precintado ocho viviendas de la urbanización Torre Almadraba, que probablemente también serán demolidas. En esta zona, ya en la desembocadura del río, la inundación afectó a los bajos de tres urbanizaciones (Las Ranas, Cabenes y Las Dunas). El Consistorio calcula que al menos 50 vehículos han resultado dañados por el temporal.

El desbordamiento del río Girona también causó importantes daños en el municipio de La Vall d'Ebo. La riada, según refleja un comunicado del Ayuntamiento, destrozó la red de caminos rurales, el ecoparque y causó graves daños en la depuradora de aguas residuales y en la red de agua potable.

Otros dos municipios donde las lluvias han causado cuantiosas pérdidas materiales han sido Calp, debido al desbordamiento de dos barrancos que atraviesan el pueblo, y Xàbia, en este caso por la crecida del río Gorgos.

En Calp, el balance de daños es el siguiente: 1.200 vehículos destrozados, 80 sótanos inundados, 100 bajos comerciales anegados, 50 edificios afectados y 15 kilómetros de viales urbanos destruidos. La estadística de pérdidas se completa con la rotura completa del muro del paseo marítimo, acordada por las autoridades para dar salida hacia el mar al agua embalsada en la parte baja del pueblo a consecuencia del desbordamiento de los barrancos. En este municipio ya se han restablecido los servicios de luz y agua y la comunicación con 8.000 residentes aislados en las playas de Capri y Levante.

Un puente provisional

Las poblaciones afectadas por el desbordamiento del río Girona comenzaban a recuperar a última hora de la tarde de ayer su estampa anterior al alud de lodo, cañas, piedras y otros materiales que cubrió las calles de estos municipios el mediodía del viernes. El tesón de los vecinos afectados, que prácticamente han trabajado día y noche, unido al generoso despliegue de las brigadas de limpieza (más de un centenar de efectivos, entre ellos los integrantes de la Unidad Militar de Emergencias) han sido las claves para este rápido lavado de cara de estos pueblos.

La colaboración de los militares, cuyo despliegue ordenó el ministro de Defensa nada más conocer la magnitud de la inundación, se mantendrá a lo largo de esta semana. Su cometido será colocar un puente provisional en sustitución del destruido parcialmente por la riada en la población de Beniarbeig.

Miembros del Regimiento de Ingenieros número 11 de Salamanca comenzaron ayer a realizar cálculos de peso y mediciones en ambos márgenes del río para instalar un puente provisional. La nueva instalación es una infraestructura articulada en varios módulos, cuyos laterales de carga se situarán a ambos lados del cauce del Girona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 15 de octubre de 2007

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