Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
El futuro del aeropuerto de Barcelona

Las rutas Madrid-Barcelona de todas las compañías competirán en la misma zona

Los vuelos Barcelona-Madrid de todas las aerolíneas se ubicarán en una misma zona de la nueva Terminal Sur con el fin de mejorar la competencia entre las compañías. Hasta el momento, Iberia ha operado su puente aéreo en solitario desde la terminal C, mientras que el resto de vuelos a Madrid de Spanair, Air Europa y Vueling partían de las A y B.

AENA ha decidido que todos estos enlaces se concentren en la misma área para facilitar la libertad de elección de los pasajeros y que las aerolíneas compitan en igualdad de condiciones. Es decir, el viajero de negocios que quiera tomar su vuelo a Madrid podrá decidir in situ, y en el último momento, en qué compañía vuela, porque todos los mostradores y las puertas de embarquen de las compañías se hallarán concentradas.

Air Europa, aunque AENA ha decidido situarla en la terminal A junto a sus aliadas de SkyTeam, también está previsto que traslade su servicio de puente aéreo a la nueva infraestructura.

La ruta que une el aeropuerto madrileño de Barajas y El Prat es la que tiene más vuelos en todo el mundo. Un total de 87.356 enlaces que movieron a 4,6 millones de pasajeros en cada sentido el año pasado, según datos de AENA. Spanair, Air Europa y Vueling han logrado arrebatar el 44% de ese pasaje a Iberia, que estableció el puente aéreo entre Barcelona y Madrid hace más de 30 años y conserva más de la mitad de este mercado.

Iberia perdió el año pasado el 6% de sus pasajeros de la ruta Madrid-Barcelona, lo que incluye el puente aéreo y los vuelos regulares, pero el descenso tiene que ver con la huelga de pilotos de verano de 2006 y la ocupación de pistas de los trabajadores tierra en El Prat a finales de julio, que obligó a cancelar cientos de vuelos.

El nuevo gran competidor del vuelo Madrid-Barcelona, en cualquier caso, el futuro rival que sí ha puesto en alerta a todo el sector aéreo, es el tren de alta velocidad (AVE). A finales de año unirá Barcelona y Madrid en tres horas y media y, a medio plazo, cuando esté rodado, logrará hacerlo en 2 horas y 35 minutos, según Renfe. Además, las 10 frecuencias diarias actuales pasarán a entre 20 y 25.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de octubre de 2007