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Mejor gritar "¡fuego!"

Una de cada tres mujeres atendidas en la Asociación de Asistencia a Mujeres Violadas sufre agresiones sexuales por desconocidos, como les ocurrió a las jóvenes atacadas este verano en el Parque del Oeste. La asociación expone recomendaciones ante estos casos desde su página web (www.violacion.org), aunque no hay consejos explícitos ante casos tan violentos, si bien sugiere que las mujeres no se jueguen la vida por defender a toda costa su integridad sexual. Aconsejan las medidas de defensa física si el agresor está solo, no va armado ni es especialmente corpulento, y si la mujer está en forma o entrenada en defensa.

Hay que "reaccionar rápidamente ante la primera sensación de incomodidad", ante la sospecha de que alguien puede agredir sexualmente. Lo mejor es moverse. No se debe huir hacia la casa, sino hacia un lugar público transitado. La asociación recuerda que es necesario negarse con claridad al agresor y gritar en busca de ayuda, y que a veces resulta más efectivo gritar "¡fuego!" que "¡auxilio!".

Si ya ha ocurrido la violación, hay que llamar a la policía de inmediato, al 091 o al 112, recomienda Elena Palacios, responsable del Servicio de Atención a la Mujer (SAM) de la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

No hay que ducharse ni lavarse para evitar que los posibles restos del atacante sean eliminados, porque son una prueba fundamental. "Cuanto menos tiempo pase desde el hecho, evitamos la destrucción de pruebas esenciales para detener al autor", agrega. También recomendó que se contara lo sucedido a algún familiar muy cercano o amigo para recibir apoyo.

Según la organización de asistencia, la primera reacción de la mujer violada -sea por desconocidos, por conocidos recientes o por allegados-, además de la denuncia ante la policía o un servicio de atención a la mujer, debe ser no lavarse o ducharse para que se practique un reconocimiento ginecológico de urgencia y forense en el hospital.

"Las mujeres pueden evitar las violaciones como si se tratara de un atraco", dijo ayer la inspectora Palacios, que recordó que más de la mitad de las víctimas (56%) son menores de 26 años, por lo que son las mujeres que más precauciones deben tomar. Ésta aconsejó que se eviten las zonas oscuras o poco concurridas, en especial de noche. También que vayan en alerta cuando regresen a sus domicilios. "Deben evitar ir hablando por teléfono o escuchando música. Tampoco que vayan con las llaves en la mano", explicó la inspectora. Una buena medida es avisar a familiares y amigos de la hora prevista de llegada para que estén pendientes en caso de retraso. "Los portales son espacios muy delicados", añadió Palacios.

La responsable del SAM alertó sobre el consumo de alcohol y de drogas durante las celebraciones, lo que puede hacer perder el control y la conciencia. "No hay que perder de vista las bebidas, ya que alguien puede echar drogas sin que nos demos cuenta", explicó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de septiembre de 2007